Desfile negro.
.
Si pudiera decirte.
.
Imaginando.
.
Mis miedos.
.
Pensandote.
.
Ruben Mangiagli
Espacios interminables.
.
Necesito ver tu rostro, descansar en tus ojos,
que la espiral de caída libre se detenga, y
que todo vuelva a su lugar.
Que los puertos, todos, absolutamente todos
lleven tu nombre y que los siete mares sepan
siempre terminan en ti.
Tanto espacio que no se acorta duele y el
tiempo lo alarga aun más, necesito aunque
sea una suerte de viaje astral.
Bien sabes que estas en mi, y yo quisiera
quedarme en ti, para que los cuerpos que
están separados, se unan en un aura,
y las almas que tanto se buscaron, se fundan
en el abrazo esperado, sin tiempo, distancias
y se esfume el espacio.
Si pudiera aprender a no extrañarte tanto,
el mundo seria un lugar mas amable, y las
personas no serian todos extraños.
Te busco en todas partes, hoy te necesito a
mi lado, sin urgencia de hombre, solamente
con mi corazón en la mano.
Ruben Mangiagli.
Extraño día.
.
Dime que me quieres.
.
no vea faros ni playa,
cuando mis risas ahoguen mis lagrimas, en el
mezclados entre las sabanas.
de la mañana y también
pesadillas que te desgarran.
seamos nuestros
mis poemas y mi espada.
me entrego rindiendo
tener motivos ni causas.
tus palabras, cuando callas,
el abecedario que
Crucifixión.
.
Brazos en soledad.
.
Caos.
.
Amor de motel.
.
De rectas y tiempos.
.
Malparidos.
.
Las lineas de tu cuerpo.
.
Cuerpo y alma.
.
Puedo acunarme en tus poemas,
morir en la belleza de tus piernas,
desear tu femineidad completa,
Puedo quedarme en tu mirada, en
los silencios de la distancia, y aun
así no completaría nada de nada.
Quiero, y eso no es negociable ni
en una palabra, conocer tu alma,
y después si, recorrer tu cuerpo...
con todas mis ganas, sin ansias.
Ruben Mangiagli.
Ruben Mangiagli
Mi no destino.
.
Las flores de mi balcón.
.
Fabula.
.
He seguido tus pasos. muchos fueron adivinados,
para poder completar tu historia, para participar
en tu memoria.
Y como lobo que acecha su presa, te espere muy
paciente, ansiando tus besos, soñando tu cuerpo,
quieto, esperanzado.
Me has seguido los pasos, sin que yo lo supiera,
mirabas mis días, tejiendo mi presente, recordabas
nuestro pasado.
Y como águila de vuelo alto y solitario, esperabas
tu momento, formando los encuentros, para que
caiga en tus manos.
Nos cruzamos un instante, cazador cazado, fabula
de amor perfecto, buscado e inesperado, caminos
que se encontraron.
Y ya no somos lobo ni pájaro, somos nosotros y
con hechos y palabras, defendemos nuestra vida
espalda contra espalda.
Ruben Mangiagli
El suicida.
.





















