Quien quieras que seas hoy estás perdonada. Por más des a otro esos pegajosos besos de ensueño. Tu mirada, completa en esos ojos angustiados, llenos de amor, inundados por todas tus esperas, siguen siendo míos, nadie podrá mirarlos como los vi yo. Sí, estas perdonada, valió mi pena haberte amado aunque yo me haya quedado con tus esperas en mis sueños inacabados y este amor de una sola dirección que no me lleva a ningún lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario