Los hombres caemos en ataques de hambre y las mujeres en ataques de nostalgia.
Alma cargada.
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Con armas en mi alma,
cargadas
con balas de verbos, adjetivos, sueños
y el fuego que quema
viejas historias
que nunca fueron escritas en papel,
sigo,
en pie de guerra ante el enemigo
de tu recuerdo
que ya no se deja ver.
Ruben Mangiagli.
El instante del vacío.
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Ante la muerte
me presento
solo con la anarquía
de mis palabras,
la supervivencia de mis letras,
la subversión
de mis ideas, buenas y malas,
mi lucha como respuesta
y el resto de amor
que aún me queda,
porque el final
de mi vida
dará comienzo a otra nueva.
Ruben Mangiagli.
La carencia de su todo.
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Ella tiene un todo,
un compendio de sonrisas
donde las cenizas de mis recuerdos
olvidan que existieron.
Las miradas necesarias
y las manos...
esas me acarician hasta el alma
y calman mi locura
enquistada.
Ella tiene todo, menos a mí.
Ruben Mangiagli.
260.
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Sigo dispuesto al gozo de estar vivo
por encima de cualquier contrariedad,
cualquier milagro,
cualquier abismo,
cualquier luna
y un girasol.
Acaso sabe la nube que será lluvia?
.
Pues así nos pasa a nosotros,
felices o triste,
solos o acompañados,
cansados o vitales
pobres o ricos,
vivos o muertos, bueno vivos hasta morir.
Todo es un elección, una opción, una voluntad de lograr lo que queremos, intentar sin importar si fracasamos si es que lo volvemos a intentar otra vez.
No es necesario ser perfecto, sino seguir adelante, siempre.
Particularmente he aprendido de mis errores, ahora puedo repetirlos perfectamente.
Beso sobre verso,
verso sobre beso, porque
de lo único que voy a arrepentirme mi último día en la tierra será
de lo que no he intentado, no hecho, las veces no sonreí, los bocas no he besado.
Lo demás, ya no me importa.
Ruben Mangiagli.
Asonancia,
.
Mírate,
mírame,
la visión de los dos
que cada uno ve hoy,
tócame,
tócate,
caricias de uno que a veces son para dos.
Háblame
como si estuviera ahí, puedo oírte,
escribiré
como si pudiera sentirte aún en mi piel
un poema sin poesía
una rima asonante como nosotros,
quédate
donde estás, lejos, con quien estés,
no vaya a ser
que me veas y se te ocurra volver
( otra vez ),
Ruben Mangiagli
Juicio desnudo.
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Me quedé desnudo,
incineré los trajes del engaño,
y como en un juicio de antaño
me lavé las manos,
y frente al espejo,
en una sentencia simple,
corta e inapelable,
todo quedó aclarado,
yo te perdí,
pero salí ganando,
Ruben mangiagli
Roto corazón.
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Cuando se parte un corazón,
se parte en dos,
luego las veces que se que rompa
ya no importa la razón,
añicos de añicos,
micro latidos que se juntan
hasta ser un sonido
que se hacen voz
de un poema,
una canción,
o tan solo de una carta para decir adiós.
Corazón roto,
tuyo,
mío,
de los dos.
Amar siempre tiene un precio,
los besos se compran,
pero el olvido no.
Ruben Mangiagli.
Fotografía.
.
Siempre me pregunté si las fotos tienen sentimientos,
si los momentos capturados perduran
en el papel,
en las miradas reflejadas
o son solo engaños a la memoria,
para confundirla
y creamos que lo que fue
puede volver a suceder,
si el amor no es solo un instante de un negativo sin
color que revelamos para no
sentir dolor,
y si tu mirada me sigue mirando en algún rincón como
cuando ese día te dije,
ponte ahí,
sonríe,
tus ojos iluminan más que el mismo sol,
y te tomé esa foto que hoy está guarda en el cajón
lejos de mis ojos,
pegada en mi corazón.
Ruben Mangiagli.
Un día cualquiera.
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Y entonces,
así, sin más,
un día cualquiera,
sin anunciaciones ni estridencias
mi corazón se rompió.
Se me desencajaron los gestos,
mis ojos se oscurecieron,
aún más marrones,
sin colores reflejaran sentimientos,
me abandonó la compostura,
y mis manos ya casi no escribieron,
las ventanas de mi casa, todas,
dejaron entrar los inviernos,
me había dado cuenta que ya
no la quiero,
pero la sigo queriendo,
justo en el medio de esa fisura
de carne sin huesos,
un poco hacia el lado izquierdo
de mi pecho,
en el lugar donde mi corazón
se partió al medio
todo me dice que ya no la quiero
pero la sigo amando...
y eso, eso no tiene consuelo,
Ruben Mangiagli.
Atardecer de fin de año.
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Fuera, en las altas ventanas el cielo tiene el mismo azul translúcido.
Solo que parece más cerca,
Desde las veredas las estrellas se pierden entre
las luces navideñas.
Pero es frío: un crepúsculo azul, inmenso y frió,
Llega el atardecer del año viejo,
que muere en mí casi
sin ningún recuerdo,
Puede que el advenimiento de otro
traiga algo que espero, o no,
igual ya soy demasiado grande para tener otros nuevos sueños.
Ruben Mangiagli.
Y van.
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Fragmentado.
Como siempre.
Del ser al no ser.
De la mañana a la noche.
Como un papel doblado en cuatro.
Disociado.
Manos que escriben.
Corazón insensible.
Un vaso lleno,
yo por la mitad de tu mi mitad,
Otro poema
y van
tantos que ya me olvidé de contar.
Ruben Mangiagli
Lluvia azul.
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El cielo es azul,
la lluvia moja,
las mujeres guardan secretos.
Ojalá, el cielo no fuera azul,
la lluvia no empapase,
ojalá no la quisiera.
R.M
Si te vas a enamorar de mi.
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Tienes que saber algunas cosas si vas a quererme,
no son muchas, tampoco pocas,
Debes querer mi inteligencia, mis ideas, mis
propósitos y sueños,
son menos los años que me restan
que los que los que fueron pasando,
me queda tiempo para algunos cambios, sí,
pero no tantos.
Tengo esa necesidad de conocimiento, de tratar
de entender siempre lo que siento.
Me encanta leer y escribir, la poesía y sus
recovecos, ser parte de mis escritos y
de mis cuentos.
Si te vas enamorar, también lo harás de mi
esencia y sustancia, de mis poemas
y cartas,
de mis silencios y mis espacios, de mis días
buenos y malos,
a cambio te querré como si nunca hubiera
querido, completo, integro,
con mi cúmulo de errores y algunos aciertos
que me marcaron.
No estarás sola, ni aún estando lejos.
Tendrás el beneficio de la duda a tu favor,
porque si confío lo hago sin promesas,
sin excusas ni reclamos.
Conocerás mi pasado, mis rincones privados,
la soledad que me envuelve desde años.
Intentaré no hacerte daño, que tu sonrisa
asome en tu rostro a diario.
Pero ante todo debes entender que esto no
estaba planeado, ni escrito en el cielo ni
en un abismo lleno de destinos,
y lo más importante, te estas enamorando
a pesar que seguramente no queríamos
enamorarnos,
simplemente nos encontramos sin imaginar
nada, y menos vislumbrando un
futuro juntos que estamos comenzando.
Ruben Mangiagli.





















