Sin vernos.


.

Que no se nos escape la vida
me da tanto miedo eso
que tiemblo,


dejamos que los silencios se
conviertan en tiempo
y nos vamos perdiendo.

Caminamos sin vernos como
si de esa manera pudiéramos
ignorarnos.

Cuantos orgullos más serán
necesarios para poder
encontrarnos?

Si mis manos te buscan tanto
es que eres lo que
necesito,

aun sin creer en el destino,
te espero y no puedo
dejar de hacerlo.

Dame un abrazo, bailemos
que la vida son
cuatro días,

y tengo atragantados en mi
pecho todos los te quiero
que te debo.


Ruben Mangiagli.

© 2012



Cada parte de tu cuerpo.


.

Descansa mi hombría en cada parte de tu cuerpo,
como si fuera un mensaje, algo divino,

una suerte de milagro inesperado
donde mis deseos se desencadenaron.

Mi urgencia te pertenece cuando estas a mi lado,
orgullo de macho,
respeto de hombre que sabe que mujer está
a su lado,

la que siempre había esperado entre sueños y
ensayos en otros brazos,
como si fuese un aprendizaje simulado
entre sabanas de amores olvidados.

Ya no descansa mi hombría de nuevo, se ha
despertado, y se apronta para
darte placer y yo consumarlo en tu escalera
de orgasmos encadenados,

que el saber de mis años sabe encaminarlos y que
nos lleva en caída libre hacia
el cielo que habita en tu vientre tan mimado
por mi sexo, mi lengua y mis manos.


Ruben Mangiagli.

© 2012




Memoria


.

Quiero cavar un hoyo que sea profundo
para esconder mis recuerdos muy lejos,

que sea tan hondo que si quiero buscarlos
aunque mis uñas sangren no pueda
lograrlo.

Sin ceremonias ni duelos, apilarlos uno
a uno, sin orden, sin engaños, y si se me
escapa alguno bueno no importe porque
de una buena vez habré podido enterrar
los malos.

No es que no he lo intentado, pero aun
no encontré el método adecuado, los he
dejado en cajones olvidados y un día
por descuido se abrieron y me ahogaron
despacio.

Tampoco es que sean muchos ni que me
estén aplastando, pero es necesario
descartarlos, media vida que los llevo
cargando cansando mis pasos y el tiempo

con los años pasa más rápido sin esperas,
sin retrasos y no quiero que tu amor se
me escape de las manos por la memoria
que algunas noches me puede y me aleja
de tus brazos.


Ruben Mangiagli.

© 2012



Trama.


.

No me gustan los finales
ni lo epílogos,

prefiero la trama que me
encuentra en el
medio de los caminos,

saber que no hay destino,
que nada esta escrito,
que mis deseos pueden
cambiar incluso lo
que ya he vivido,

que puedo olvidar lo
malo y quedarme con lo
lindo, evocación
selectiva que intenta
hacer mejor mi vida.

Intuir que la memoria de
este amor esta en las
puntas de mis dedos
y que tu espalda es
mi lienzo

donde escribir partes de
mis versos y dibujar
con mis labios las
distintas formas de decir
un te quiero.

que tus ojos son el
amanecer de mis desvelos
sin esperar un mañana
para contarte de mis
sentimientos,

y si algún día no te tengo
poder abrir el libro de
los recuerdos en la
mitad para intentar
encontrarte de nuevo,

porque no quiero pensar
en un final de lo nuestro
pero si sucede, prometo
volver a buscarte en
todos los tiempos.


Ruben Mangiagli

© 2012
 
 
 

Identidad.


.

No saber si estoy, no poderte encontrar
indefinidas formas para amar.


Que arriba sea abajo y los costados
indiferentes lados para abrazar.

Donde tu boca comienza mi lengua
se pierda en la oscuridad,

donde mis manos te toquen, mis dedos
menguen mi tremenda ansiedad,

sabiendo que tus piernas saben abrazar
y que no me dejaran escapar.

Sabores mezclados que rebalsen los
cuerpos en una lluvia de felicidad,

que vos sea yo, yo vos para no tenernos
que adivinar así extraviamos el

sentido de la identidad, quedarnos sin
nombres ni géneros y ser solo

piel para disfrutar en la perfecta fusión
de nuestra perversa intimidad.


Ruben Mangiagli.

© 2012



 

Tarde de París


.

Luz y sombra de un amor de
un rato,

de un instante de pocos horas,
deseo de piel
ganas de matar la soledad
y olvidar.

Una copa, un cigarro a medio
quemar
y los besos dijeron lo que el
alma no sabe callar,
para que los cuerpos se
puedan revolcar.

El rojo de tu labios resaltaban
en la media oscuridad
y mi sexo que acumulaba las
urgencias supo acertar
a la primera y en el
oráculo del amor casual
hicimos centro y en pleno
otoño desatamos
el carnaval.

Tus manos me recorrieron tanto
con ese estilo sutil y ese
tacto para tocar que las mías
se adormecieron de tanto
placer en una fabula
imposible de olvidar,

y entre palabras en ingles y
respuestas en francés me
diplomé en el amor en un
sillón de uno que hicimos
para dos,

una promesa que sabia no
iba a cumplir, una llamada
que no ibas a responder,
tantas mentiras para
gozar que nos dijimos
sabiendo
que jamas nos volveríamos
a ver, pero dando las
gracias por una tarde
de París
donde volvimos sentir lo que
era el placer.


Ruben Mangiagli.

© 2012




 

Que mis manos.


.

Quisiera decirte que te quiero,
pero no con palabras

ni tampoco con gestos,

necesito una manera diferente
algo mas trascendente
que supere al tiempo,

que hable de deseos incompletos.

Si pudiera inventar la palabra,
traspasar el conocimiento
de lo que existe ya,

que mis manos puedan tocar
la esencia que te habita
palpar lo que se puede pensar,

algo así con encontrar que el
amor tiene forma, que
puede ocupar un lugar

que sea firme, que sea real.

Ojalá pudieras ver mi verdad,
notar que es fuerte, que no
se puede cambiar,

así sería mucho más fácil de
explicar que te amo antes
que el tiempo comenzara

a andar, que las distancias no
me van , porque lo más
lejos que quiero tenerte

no se puede contar,

se mide con un beso
un suspiro
y nada más.


Ruben Mangiagli.

© 2012





Teorema


.

Vamos a calcular
a ver si nos podemos aclarar,

deberemos formular la
hipótesis de un deseo y algo más.

Que los vértices de
tus piernas se puedan
ejemplificar
empezando sin terminar,

si sumamos el angulo
de tu centro de gravedad
resulte que mi recta
crezca más y más

hasta que después de una noche
entera de tanto
multiplicar nos olvidemos
de restar.

Y la tesis sea tan perfecta
que la tengamos que
volver a enunciar entre
gemidos y suspiros

y el teorema resulte
una verdad que busca
su comprobación en
los cuerpos que se encuentran

en las sabanas de color tiza
gastadas de tanto amar,
donde uno más uno sea uno
y nada nos importe ya.


Ruben Mangiagli.

© 2012
 
 
 
 

Confesión.


.

No me quieras quitar los pecados,
dejaría de ser yo,

y si me quitas uno,
por seguro cometeré dos,
mi amor es así,
un secreto
sin confesión
donde me pierdo entre tus piernas

y mi lugar en el mundo lo encuentro
en vos, donde
nace mi mejor versión,
que es como una
apuesta
donde me juego el corazón
para perder mi razón en una partida
donde ganaremos los dos.

Deja que te ame tal cual soy, una
respuesta a todas tus no
preguntas, donde mis silencios
son toda voz y mis
manos
hacen su mejor labor, la
de aprender tu cuerpo para que
mis besos alcancen la perfección

y mi memoria desaprenda todo lo
que un día guardó, y que cada
rincón se sature de tu pasión, que
me mantiene vivo porque antes
de tenerte no sabia que estaba tan
muerto
que había dejado de creer en todo
incluido yo.
 



Ruben Mangiagli.
© 2012
 
 
 

De a dos.


.

Soy como una barca en alta mar,
un cometa de piel y huesos que el viento sabe llevar


y mi libertad lleva tu nombre
que me enseña a conjugar el verbo amar olvidando

esos pretéritos que un día se
esfumaron en tus ojos donde se mezclan las miradas

de deseo y amor, y soy noche
de tu mediodía y vos sos la luna que eclipsa mi sol.

Quererte como te quiero y que
mi cuerpo se funda para dejar de ser dos, como si

un día pudiéramos reinventar
la creación de Dios, haciendo un paraíso donde la

manzana me la des vos y la
tentación sea la justificación del pecado y el perdón,

y que al final seas la isla donde
encallo, y el pirata que soy deje sus hábitos, para

ser solo el hombre que se
merezca tus besos y así olvidar lo que es el dolor.


Ruben Mangiagli.
© 2012
 
 
 
 
 

Para quererme.


.

Tenés que saberlo, tenés que conocerme
no es fácil quererme,

habito lugares que jamas visitaste
tan oscuros que la soledad es similar a
la noche sin estrellas

y mis manos dibujan figuras que ni yo
veo en las tinieblas.

También soy a veces una luz que por
brillante ciega y quema,
que no tiene paz ni sabe de esperas
y me devora la impaciencia de los besos
que nacen de mis venas,

y se hacen como de carne que crece en
las urgencias.

Tenés que conocerme, tenés que saberlo
cuando quiero muero
o doy mi vida por mis sueños y
los tuyos, soy toda verdad y me olvido
de los miedos

y muevo los cimientos del mundo sino
te encuentro.

También puedo ser la suavidad de tu
descanso, una mañana,
un remanso para que duermas en mis
brazos , cuidarte del tiempo y del paso
de los años,

resumiendo, para quererme tenés que
quererme como yo te quiero tanto.


Ruben Mangiagli.

© 2012



Soledad.


.

No te quedaste en mi corazón,
será que eso que dicen no es

verdad
o que a mi me pasa diferente,
no estas en mi corazón,
me habitas en otros lugares que
son muy difíciles de explicar,

por ejemplo entre mis huesos
que me sostienen desde
que no estás, en mis manos que
se olvidaron como acariciar
y solo son apéndices
que uso para
poderme expresar.

Te encuentro en rincones que
una vez creí podría olvidar,
ángulos
donde me corta mi
soledad y los olvidos se
hacen memoria que no me
dejan respirar.

Andas por paisajes que yo
jamas vi, que ni siquiera
me atreví a soñar,
como si los caminos
inconclusos y pendientes se
terminen en mi y así sé que
no te puedo volver a encontrar.

Puede que solo la realidad sea
otra, que no estas
en mi corazón porque ya no
está, se fue con vos una
tarde donde todo lo
inevitable tenia que pasar como
pasa el amor y pesa la soledad.
 



Ruben Mangiagli

© 2012.


Desvaneciendo.


.

La luz ya no brilla, es como que no está,
tampoco es una oscuridad ,es el
claroscuro que precede a lo que
no se puede imaginar.

Todo parece igual, pero nada está en su
mismo lugar, se desordena en un
paisaje similar que engaña al
que no sabe mirar.

Los cuerpos que tienen manos y brazos
como es natural no me saben
abrazar, no entienden que tocar
no es acariciar.

El tiempo hace el macabro juego de ir
para atrás y me deja detenido
siempre en el instante en que
te vas,

es vivir y revivir el momento sin saber
como hacer para poderlo cambiar,
mostrándome una y otra vez
que no supe amar.

Quizá te pase igual, que las palabras se
escapan sin poder hablar y de
tanto no decir nada el
silencio domina

al grito que desespera en la soledad de
contener el verbo amar y las letras
lloran un escrito como si las
lagrimas nos pudieran borrar,

te extraño tanto que ya dejó ser novedad
y me quedo tan inmóvil que no
me sale nada para que nos
volvamos a encontrar.

Me duermo sin saber si quiero despertar
en otro día donde tus ojos no están,
me voy desvaneciendo sin vos y
no lo puedo evitar.


Ruben Mangiagli.
© 2012


Saber.


.

Quiero saber donde ha quedado mi amor,
si fue tal real y existió

porque mi alma se quedo
desnuda sin vos.

Como si fuera posible entender los mundos
de una no realidad
que se hizo carne a la
fuerza si no estas.

Un extraño aleph que se convirtió en un
final sin comenzar
calidoscopio en blanco
y negro de un dolor,

que por tanto doler ya no duele, anestesia
sin calmante que
no es capaz ni siquiera de
permitirme llorar.

Nostalgia mortal de manos que no palpan
de brazos que no abrazan y
un cuerpo que mis sentidos
extrañan a rabiar.

Soledad que aprieta sin saber donde estas,
ya no ser lo que fui,
y que nada se parezca
a tu rostro que se

dibuja en la pared de una habitación sin
luz como el reflejo
de un sueño que se
quedo huérfano de dueños

un final sin anunciar, un adiós sin pronunciar
un duelo sin luto ni olvidos
solo un corazón vacío
que no supo esperar.


Ruben Mangiagli









Ahí estaré


.

Cuando ya no te quieras
estaré,


aunque mires lo que no veías
cuando te escondías y
sientas que la noche es infinita
ahí estaré.

Seré la mano que te salva
en el abismo,
el cuerpo que te defiende de
todo, incluida vos,

También cuando pierdas la
Fe yo rezaré por nosotros aunque
no crea en Dios,
por vos me confesaré.

No necesitas pedirlo
ni esperarlo,
nunca me fui.

Seré tu sombra sin lunas ni
sol, la luz del comienzo de
un camino, un mensaje
de salvación.

Estaré cuando me necesites,
aunque ya no me quieras,
aunque jamas me vuelvas a
querer,

ahí estaré
porque todavía te quiero,
porque nunca podré dejarte de
querer.


Ruben Mangiagli.

© 2012






Mar. ( te espero )


.

Te espero donde
el oceano se hace cielo

y el horizonte se tiñe del
color noche de tus cabellos,

en el rincón
donde anidan las algas
entre caracoles de soledad
y estrellas de coral.

Te espero navegando
mis sueños a contramar y
arrío mis velas para que
me puedas alcanzar,

y aunque no estas
te espero en mi cama que
es como el mar que
nos separa

mitad oleaje de memorias
mitad sabanas de arena
donde tu cuerpo me
supo anclar.


Ruben Mangiagli
.
© 2012
 
 
 
 

En cuatro palabras.


.

Consumé la traición,
fui parte de una actuación, de una
función donde el publico solo eran
dos que aplaudieron de pie
un adiós.


Victima de un sueño
y asesino de una ilusión que sin
saberlo la partí, una parte para mi
y la otra para vos, reparto justo
de un dolor.

Incompletos.

Fuimos arte en
las figuras de un amor que de
tantos ángulos construimos la recta
de un despedida que ni siquiera
mereció un final.

Jugamos a decir
la verdad en un mentira de dejar
de amar, como consuelo de lo que
no supimos evitar dividiéndonos
a la mitad.

Inconclusos.

Desconocidos de
nosotros mismos, usamos caretas
para ocultar que podíamos llorar
y lo hiciste y no te vi y lo hice y
no me viste.

Traicionamos una
promesa sin pensar, no peleamos
la adversidad, nos dejamos llevar
por un momento que creíamos
no pasaría jamas.

Desolados.

Y nos seguimos
esperando sin saber donde estar,
ya no tenemos lugar, extraños que
se supieron encontrar y hoy
caminan en las

calles con una ilusión,
queriendo volver el tiempo atrás sin
saber como reaccionar, esperando
una palabra o una señal para
volver a empezar,

 Buscándonos.



Ruben Mangiagli

© 2012





Impronta.


.

Hay instantes que crezco,
lógicamente en diferentes partes
de mi cuerpo,

la de mi sexo
que sube hasta tu cielo para ser
parte del infierno

y es natural el proceso.

Mis manos que se estiran
para llegar a cada rincón de tu
figura como

para que mi tacto se
haga memoria y recuerdos en
las noches no te tengo

y pasa cada vez que te veo.

Mis pasos se agigantan
para consumir el tiempo y ser
presente en cada momento

y soy mas alma que carne
mas amor que reflejos, un ser
que lleva tu impronta

como un tatuaje de fuego.




Ruben Mangiagli
©2012





En vos, en mi.


.

Me sostengo en tu columna y me
pierdo exactamente en los ángulos

que parten tu gravedad,
te habito en los sentidos y la sin razón
como parte de todo que es nada,
estoy en vos.

Estas en la memoria de mi memoria,
sos recuerdo y pensamiento,
reflexión de un momento, palabras
que se encadenan en cada
uno de mis sentimientos,
que encallan en mis dedos.

Cuando te tengo se detiene el tiempo
y las agujas van marcando el
ritmo de los verbos que se hacen
versos para que lo efímero sea eterno
en las bocas
que se hacen besos.

Tu espalda es el preludio que invoca
mi sexo que te reconoce entre
miles de cuerpos,
somos cóncavo y convexo
encaje perfecto
de amor, perversión y deseo.

Y tu ser y mi yo menguan hasta ser
solo nosotros, una idea, una fusión
que hace desaparecer el dolor
de no habernos encontrado antes
en el gozo simple
de sabernos tan nuestros.


Ruben Mangiagli

© 2012


Corazón.


.

Encuentrame el corazón,
ha estado en tantos cuerpos y partes
que quizá hasta me lo haya olvidado
sin una razón.

Arreglame el corazón,
y ponlo de nuevo entre mis costillas
que me supieron aguantar cuando ya
de pena no daba más.

Cura mi corazón,
que se rompió mil veces y alguna se
quebró como si fuera de cristal en las
copas que me supieron emborrachar.

Comprime mi corazón,
hasta que quepa en las palmas de tus
manos y las mías, para que mi poesía
sean latidos de vida.

Cuida mi corazón,
al fin y al cabo es el único que tengo
y te pertenece tanto que sin vos la
sangre de este nuevo amor

seria de vuelta
como el agua fría que se hace hielo
esperando que algún día llegue un
crepúsculo de sol.


Ruben Mangiagli
.
© 2012