Y ella movió las fichas,
como una maestra, la dueña de
todas las estrategias,
una a una hizo desaparecer
las piezas que simulaban las
formas de otras,
las que querían ser al
menos parte del juego vestidas
de alfiles negros,
otras que simularon ser
importantes y subidas a caballos
pensaron era una carrera,
a las que soñaban podían
ser rescatadas de una torre y se
creían princesas,
y las muchas como
peones que esperaban el milagro
de terminar enteras,
pero la suerte del
Rey ya no tenia vueltas, no había
juego que valiera,
había llegado la Reina,
jaque mate al Rey, la partida era
solo de ella.
Ruben Mangiagli.
© 2013
Partida.
.
Daño.
.
Es así aunque no lo quieras
contar
siempre dañas a la persona
quieres más,
la que no debería estar
en ese instante, en ese lugar,
tomas la rosa mas dulce y
la aplastas sin saber que los
pétalos que caen
no brotaran de nuevo jamas,
rompes el corazón amable
con palabras
que hacen sangrar,
apresuras, dichas sin pensar,
Así que si te lastimo amor
mio, no es que no sepa amar,
te amo tanto,
que te tengo que lastimar.
Ruben Mangiagli
© 2013
Entre sabanas.
.
Noche a noche te espero
en las esquinas
de mi vida,
en esas calles que llevan
tu nombre,
donde las flores se
mezclan con la poesía y
la oscuridad se ilumina
con guirnaldas que sin
saberlo imitan
tus ojos que siempre me
miran, en un arco de
verdes
que va colgado
en un degrade desde tus
parpados hasta mis
manos,
eres mi viaje
privado, el descanso tan
esperado, el resumen de
un relato que se
comprime y se dilata en
una palabra que solo
nosotros sabemos y que
se repite infinitamente
y se desparrama
entre suspiros y sabanas.
Ruben Mangiagli
© 2013
Por partes.
.
Me gustas
por partes,
algunas enteras
otras desiguales,
amo la extraña simetría de tus
piernas que logras
en los ángulos
que se abren y
cierran,
y su ascendencia.
Tus ojos de verde
tierra donde
el tiempo
siempre me espera,
sin urgencias que se disfrazan
de impaciencia,
que al final son
la mirada de tus manos
que se hacen tacto
en las caricias ansiosas de lunas
que juegan en el
sol de
mi entrepiernas,
tu sonrisa,
tus labios,
tus pechos,
tus infinitas pecas,
que junto con tus cabellos forman
la definición exacta
de belleza
que se funde en lo intangible de
tu alma
de mujer buena y
eres el mapa de mis
sentimientos,
el principio y el final de todas
mis referencias,
la metáfora perfecta,
la noche,
el desayuno y mi
merienda,
el café que excita mis venas y
sobre todo
la paz que calma mi locura,
la dueña de todas
mis letras.
Ruben Mangiagli
© 2013
Elección.
.
No hay luna, no hay sol,
no puedo explicar que ella es mi oscuridad,
que habita y desvasta mi
alma que la espera de una forma inedita que
parte mis costillas y no
sangran, y que de mis dedos brotan letras e
imágenes que se hacen
palabras escritas en las paredes del túnel y
el abismo que jamas
me acerca a mi infierno que oculto en mi
perfecto mundo cordial
y correcto que presento a todos mis miedos.
Solo puedo decir que la
quiero en mis sueños negros, en una parte
de mi realidad que supe
cubrir de duelos de amores muertos, solo
ella puede salvarme de
una eternidad que no deseo con este amor
desconocido sin historias
que recorren mis venas como fuego de los
que jamas quisieron ser
elegidos, de los que prefieren tener menos
de un día a la mujer amada,
a una vida vacía de otras, llena de la nada.
Ruben Mangiagli
© 2013
Senda.
.
Tus manos siguen la senda de mi desnudo cuerpo y desembocan en los oscuros rincones de mis deseos, y allí, cual firmes centinelas del mayor tesoro que poseo, y cual ladronas de cuento, se apoderan de mi voluntad de que está tan dura como hierro.
RM
Azazel.
.
Cómo si el fuego fuera elemento
único,
se contuvo
el calor necesario en los extremos
de los cuerpos,
porque la tierra se quedó en tus
ojos,
el agua es marea entre tus piernas
que atrae
la ingravidez
del aire
que se hace
viento en los suspiros que logran
escapar
de los besos.
Es una boda anunciada sin fecha,
sin banquetes,
ni vinos,
donde tú me invitas y yo
te invito,
mientras Azazel contento mira a
sus hijos
pródigos que decidieron
volver al
infierno,
con testigos que se
suman
en guirnaldas de caricias
que saben de carne y los deseos.
Ruben Mangiagli
© 2013
Nota del autor:
De acuerdo con el libro de Enoch, Azazel fue el líder de los grigori, un grupo de ángeles caídos que practicaron el sexo con mujeres mortales . Él enseñó a los hombres cómo forjar las armas de guerra enseñó a las mujeres el ocultismo( magia,brujería,tarot,etc..
Tanto aire.
.
He hecho todo para estar con vos,
aunque no lo hayas visto
aunque lo hayas
sentido,
caminé el tiempo en mis propios
contrasentidos, algunas
equivocado otras
acertado,
crucé mi soledad de lado a lado,
y aunque a veces me quedé
en el medio te seguí
esperando,
Trepé sobre mis propios hombros
para mirar más lejos de
lo que mis ojos jamas
pudieron,
mis manos tocaron otros cuerpos
sin encontrar ningún
consuelo
y en mis noches te imagine como
un ángel que bajaba a mi
infierno,
por eso te quiero, porque cuando
te miro me veo en tus
ojos que
alejaron de mi mirada el invierno
sin prometer estaciones,
sincera de tus
miedos,
y ahora seguiremos buscando al
fin juntos lo que
queremos,
ese beso que acabe con la distancia
y dejaremos de escribir los
abrazos
que no entienden de letras, para
que los cuerpos descansen
de tocar tanto aire, tanto
viento.
Ruben Mangiagli.
© 2013
Imperio.
.
Ella sintió el anonimato del placer
de las manos de nadie
del goce de todos,
la libertad del cuerpo sin tener en
cuenta los sentimientos
ni los miedos.
el saber puede regresar a los viejos
imperios de los sentidos
en el medio
sin extremos, sin consentimientos,
ser mujer para ella
para otros,
para su amor que la cuida mientras
la siente propia,
su dueño,
porque la pasión es de la piel y el
corazón se esconde por
un momento.
Ruben Mangiagli
© 2013
Palabras perdidas.
.
¿Donde quedaron las palabras
que se perdieron en los
diarios?
Es tan difícil encontrarlas en
los diálogos.
Ya no tienen espacios en cada
momento cotidiano,
¿acaso las hemos olvidado?
Podría hacer un listado tan
largo apenado...
quiero saber de ellas, necesito
averiguarlo,
Belleza, poesía,
magia, sortilegio,
asombro, silencio,
serenidad, misterio,
las que encierren un
encantamiento,
que expresen algo de paz
y sosiego.
Por eso yo las escribo en partes
impensadas, en papeles
viejos,
con letras en lápiz o con mis
manos manchadas
sobre lienzos,
para no olvidarlas, para tampoco
perderlas,
porque no quiero jamas extraviar
alguna en mis ojos cuando
me veas.
Ruben Mangiagli
© 2013
Culinario.
.
Vamos a hacer la comida,
donde el primer plato
seas vos,
el segundo yo
y el postre los dos.
Que la entrada sea
compartida
mitad algo dulce,
mitad salado.
pero que se pueda comer
de ambos lados.
Así que el primero sea de
mariscos, digamos
almeja en su jugo con un
toque de limón y se coma
muy despacio
Luego si queres llegamos
al segundo, una brochette
de carne que disfrutes
demasiado.
El postre compartido lo
imaginamos, puede ser
dos flanes de caramelos
o banana con licuado,
total lo más importante es
alimentarse sin importar
comemos con cuchara
o usamos las manos,
todo empiece con la boca
y termina y comienza
de nuevo
cuando acabamos.
Ruben Mangiagli.
© 2013
Final.
.
Hemos dejado a un lado
el presente esperando
los cuervos se
coman el pasado,
que le quiten los ojos a
memoria, para que
el fracaso no sea
un espanto.
Rodeamos de muros las
costillas de debajo
donde respiramos
casi ahogados,
dejemos el aire asfixie
las manos y los
huesos se quiebren
en pedazos,
pero todo es en vano el
tiempo avanza por
todos los lados,
esperando la
vida eterna morimos y
no resucitamos sin
darnos cuenta
todo se
termina en un instante,
sin que nadie nos
avise que el juego
ha terminado
Ruben Mangiagli
© 2013
Mi vida.
.
No importa los años que tengo,
sino lo que he hecho con ellos,
mi hijos que crie en la libertad
del viento, mis logros que
conmigo llevo,
no interesa si las arrugas surcan
mi cuerpo, o si soy liso como
un lienzo, si mis manos escriben
en adverbios de tiempos
indefinidos,
ni tampoco mi aspecto si respeto
la vida y la vivo como
quiero, si la bebo entre café, licor
y amigos mezclados con la mujer
que quiero,
si el tabaco es mi debilidad o si
los motores me hacen temblar
si en la carretera el aire mueve
los pocos cabellos que
aun tengo,
no espero la muerte, es más la
detesto, pero estoy preparado
para su encuentro si
lo ultimo que veo son los ojos
de ella en mi lecho,
He vivido todo lo que quiero y
lo que me resta de tiempo lo
seguiré haciendo,
feliz peleando o muriendo en
el intento.
Ruben Mangiagli
© 2013
La historia de Flora y Gatomate. XXXVI
.
Estoy en penitencia. Según Gato que me puso en vereda y eso que escondí las uñas que ayer saqué sin piedad; hoy están escondidas en mi soledad. Es tiempo de veda, me dijo con su hocico ñato y como buena Flora entrecerré los ojos y asentí por un rato; porque soy juguetona, y hacer travesuras me divierte, el finge que me tiene a raya y yo simulo que soy gata que obedece porque tras bambalinas somos gente que se ama con locura y contra eso, no hay prohibición ni censura. Ni humana....ni gatuna.
V.D
Lo que seas.
.
Quiero que seas los besos en mi boca
el arañazo en mi espalda
la que parte mis ideas
y soluciona la perversión de mi
cabeza,
la que con sus manos dibuja círculos
con mi esencia cuando
se me escapen los deseos
apremiado por mi urgencia,
la suicida que se mata cada noche en
mi cuerpo, y se declara
homicida del tiempo, la soledad
y las esperas,
o si quieres ser la reina o princesa de
un reino de sueños
que jamas se cumplan
en nuestra vida porque en
la realidad es que lo eres desde
el primer día que
te quedaste a mi
vera y
si no tenes ganas de ser nada de esto
me da lo mismo,
porque por las noches
somos lo que queremos,
sin vergüenza, sin respuestas
dos cuerpos que se
desean,
en un amor que no entiende de formas,
donde cada uno es dos
y los dos muchas manos
que se encuentran.
Ruben Mangiagli
© 2013
Dos tazas por tres
.
Era como si estuviera frente a mi, sentada en cualquier lugar de ninguna parte, en un tiempo que no se media por agujas ni calendarios sino por sentimientos, por deudas de abrazos y de besos, como si fueran facturas impagas que provocarían el corte indefinido de la luz nos rodeaba.
Todos parecían potenciales testigos, algunos de cargo otros de defensa y muchos curiosos, pero las palabras quedarían grabadas en una taza de té y otra de café, que como nosotros no se veían pero se sentían.
Puede que no sea el amor de tu vida, dijo.
Puede que seas lo que deseo en mi vida, respondí.
Los argumentos de ambos se llenaron de puntos y comas, pero carecían de palabras ciertas, y el silencio se escuchaba entre las respiraciones del aire nos separaba.
El mozo imaginario se acercó una vez para ofrecernos más café y té, y luego otras vez y digimos que si, pero lo fulminamos con las miradas y se fue para ya no volver.
Ella supuso que si me decía que no funcionaria lo nuestro y si lograra que lo repita yo unas mil veces terminaría creyéndolo, pero no.
Parecíamos genocidas del amor enamorados, que preferíamos matarlo en todas sus formas a separar ni que más sea un pequeña parte y protegerlo o protegernos.
Aprendimos sin darnos cuenta que no eramos asesinos al final, quizá eramos cobardes o muy valientes.
Terminamos de beber las tres tazas repetidas de cada uno y solo necesitamos sentir la mirada para concluir la conversación,
Sos un tarado lo sabes?
Sos hermosa lo sabias?
Y la risa en un segundo puso en movimiento todo de nuevo, con besos y abrazos que se debían, con abrazos y besos se pagarían.
Ruben Mangiagli
© 2013
La historia de Flora y Gatomate. XXXVI
.
Flora enredada.
Que tendrán los pensamientos de gata que cuando te llamas Flora vives enredada?
Qué pregunta me hago!
Si ademas de felina eres mujer que se cree gato, que ama saltar entre palabras y palabras, y ponerse después faldas y tacos.
Que las ideas te vuelan de noche y en la mañana reflexionas, Gato yo hago todo de noche pero a la mañana esta prohibido, y si quiero cambio de opinión en un suspiro, y yo me quedo reflexivo, y en ese momento soy tan hombre que hasta de mis bigotes me olvido y le contesto, Flora de mi vida, igual te quiero, aunque seas un gata con forma de madeja de lana y una mujer de mil laberintos todos distintos.
Sonreímos después la tormenta, mojados pero abrazados, nos tenemos y eso no es cuento, pero no niego que cuando camina por la cornisa me dan ganas como al descuido de cometer un gatocidio que termine en su grito de maullido y atajarla abajo y decirle, perdón mi amor, solo fue un descuido.
RM
De papel.
.
Quisiera ser un cometa de papel,
con cuatro esquinas
y cada una tenga parte de
mi verdad
que el viento haga lo demás.
Que me deje donde vos estas en
un instante donde me
duelan mis piernas por no
poder volar
y sentir lo que es descansar.
Llevarte de mi los ángulos que
me sostuvieron
estando tan lejos en noches
y días eternos
y contarte todo lo que siento.
De como un mar que no quería
habitaba un río
que jamas pude olvidar y
decidí regresar
por amor una vez más.
Cuatro aristas que son parte de
una extrema
necesidad, amar, compartir,
sentir, avanzar,
en tu cuerpo y mi respirar.
Ruben Mangiagli
© 2013
El rose de tus manos.
.
Imagine un mundo partido en dos,
de un lado estabas vos
del otro yo,
sentí el tiempo en mi piel, en mis
manos que escribían
al revés,
y las metáforas eran realidad donde
la poesía moría antes
de nacer,
un mundo por un lado cruel, donde
todo lo que yo había hecho
nunca fue,
un mundo por un lado bueno, que
podía conocer sin sentir
iba a perder.
Fue entonces donde me pregunté
si las pruebas de un amor
son pruebas de Fe,
que pueden unir dos parte de una
tierra por mas lejos
ellas estén.
Sé que necesitas mis ojos ver en
una imagen que se
pueda mover
desde la luna de tu ombligo hasta
donde el sol se oculta sin que
nadie lo pueda ver.
Y quizá no sepas que añoro igual
todo lo que no pudimos ni
una vez tocar,
para que la palabra extrañar solo
dure un segundo y no toda
una eternidad.
Ruben Mangiagli.
© 2013
Sus ojos.
.
Ella llevó sus ojos donde su
mirada no se atrevió
a llegar,
dejó que los girasoles dejen
de girar como si
el sol jamás se volviera a
ocultar,
pero las respuestas no solían
estar por donde su manos
buscaban al azar.
Luego quiso escapar de sus
visiones como si con
eso se pudiera solucionar el
desamor de querer lo que
nunca iba a suceder
jamas,
sin saber
no se puede elegir dejar de
respirar sin tentar a la muerte
que no sabe esperar.
Tardó en darse cuenta que la
vida no se puede inventar,
que por sueños que tuviera y
se sienta más despierta
que la mañana al comenzar
no se puede cambiar
lo que uno no se atreve a
intentar,
y cuando los espejos dejaron
de su imagen reflejar
el tiempo que se fue,
no lo pudo
hacer regresar, y la vida se
esfumó en una imagen
de una niña de tantos años
que ya no los sabia contar.
Ruben Mangiagli
© 2013





















