Quiero escribir unos versos que
superen al tiempo,
por si te encuentro de nuevo, un
día, un año, un siglo
de estos,
que los leas una tarde cualquiera
entre mis recuerdos,
que no sepan de distancias para
los sientas bien cerca
en cualquier lugar que sea.
Tendrían que contarte de un amor
que no se olvida y quedo
en tiras,
que se unirían en una prosa, como
esta, para que la leas la
tarde que quieras,
entre una taza de té con canela y
una de café que me espera,
pero no me sale nada que no sepas,
de que vale un te quiero si
quizá jamas vuelves y no te tengo,
solo serian otras letras perdidas en
un papel que se llevó
el viento.
Ruben Mangiagli
©2014
Querer.
.
Retroceder.
.
Fui un amante fiel de las nuevas tecnologías, me consumía en el afán tener de todo lo nuevo, de acceder a todo, donde y cuando quiera.
Pero he cambiado.
Hace tiempo el proceso en mí fue alterándose, en forma lenta al principio y firmemente después.
El ultimo teléfono móvil lo adquirí hace casi 4 años, tiene wi-fi. Una cámara de foto aceptable, no necesito cambiarlo, funciona.
Ya no busco todo en google, prefiero bucear en mi memoria y equivocarme sin culpas, y admito es mas gratificante para mi.
No leo libros en forma electrónica, solo en papel, sigo yendo a la Biblioteca a buscar lo que no consigo en las librerías y compro 2 diarios todos los días, los contenidos son muy superiores a los digitales y me gusta leer las notas de fondo, las editoriales y los suplementos más que las ultimas noticias.
No uso el Gps, prefiero preguntar y si me pierdo igual llegaré.
He aprendido a recuperar el tiempo perdía, puedo vivir sin saber lo que hacen mis amigos en Facebook, no conectarme en un día o dos sin sentir ninguna ansiedad, casi no abro mi mail personal, solo una vez por semana apenas uso mi ordenador en ,casa salvo para escuchar música.
Me siento más libre que nunca, algunos dirán que más viejo, puede ser, pero comparto charlas con mis hijos, voy al cine, al teatro, a museos y exposiciones de arte, disfruto mis paseos en moto, camino todos los días y estoy tranquilo.
Todo lo digital y virtual lo uso para acortar distancias y nada más.
Ahora los dejo, tengo un libro y un café no pueden esperar.
RM
Claro.
.
Si claro que te echo de menos,
te extraño en todos
los conceptos,
los abstractos, los concretos,
en cada parte de mi cuerpo, por
ejemplo mis dedos
que se quedaron en huesos
de tanto apretar la lapicera
para que no me
descubras en mis versos,
en mi sangre impregnada de tus
recuerdos
que fueron míos, nuestros,
de ninguno y se quedaron
huérfanos.
Cuando este desgano me inunda
y me quedo quieto
esperando suceda un milagro
que haga retroceder
las palabras y el tiempo
o que avance veloz hacia mi
ultimo día y pueda
olvidarte en la muerte
para no justificarme en
cada momento.
Claro que te echo de más, me
sobran imagines de
tu sonrisa,
de tu mirada que
ahora ya no son mías,
tengo tanto futuro sin ti que me
abruma,
y las noches inmensas, largas,
sin sueños,
con este vacío sin principio
ni fin
y la certeza de ya no poder amar
porque todo se fue
contigo y mi corazón cansado
ya no es igual sino
tiene tus latidos.
Ruben Mangiagli.
© 2014
73.
.
Fotografía.
.
tu fotografía,
en está mi eternidad efímera,
tu imagen,
para siempre, para nunca
perenne, involuta,
en este círculo lleno
de esquinas y distancias,
separadas por los deseos, por
los anhelos,
por nosotros
que somos las agujas
del contratiempo,
un ahora, un jamás
tic, tac de un fotograma de
amor del nunca
que se disfrazó tantas veces
de quizá.
La ignorancia del amor.
.
No sé que pasa contigo,
ocultas lo que siente tu corazón
como si se podría
esconder un sol,
o si la primavera pudiera
existir sin la flor,
No sé que pasa conmigo,
porque no te fuerzo a olvidar la
razón y que no
tengas miedos
que paran todos los pasos
que doy
Ni idea que pasa entre los
dos, que hacemos con todo eso
otros llaman amor
como si tuviéramos
elección de evitar ser felices
o del dolor,
Así que dime algo nuevo
que no sea otra excusa de esas
que podemos creer
imitando el destino
que dice que esta historia no
va a suceder,
para que no me duela lo
que no me dejas hacer, olvidar
existes en todas
partes y que
aunque no lo quieras
habitas en mi,
porque lo que deba pasar
sucederá entre nuestras manos
o a mil años luz de
distancia sin esperar
que aprendamos a
amar.
Ruben Mangiagli
©2014
Una mujer.
.
Ya no tengo las urgencias de hace años,
todo cambia, yo cambio
y quiero a mi lado una mujer
que sea la
primera y la ultima letra
de mi abecedario,
que tenga tatuada el alma de esperanza
y en el cuerpo cicatrices
ciegas o marcadas.
Que las lineas de su rostro
sean varias,
en los parpados por haber
sentido y llorado,
en la comisura de los labios se crucen
las huellas del tiempo en
una sonrisa repetida mil
veces
y solo una con nombre
que sea
reconocida como una marca tenue, fina
y firme del día nos
encontramos.
Que sus manos recuerden lo
que tocaron
sin remordimientos ni
engaños,
que tenga caricias acumuladas mezcladas
con noches de licor,
sexo y tabaco
y la taza con su nombre y el
mío para el
café de la mañana de charlas
hasta el ocaso.
Innegociable,
que me quiera como yo la quiero, sin
importar el por qué,
la causa,
y que la distancia más lejana
solo sea
la que separa los sueños
de los dedos,
para restar los días que no nos veíamos
y andábamos perdidos en
el mismo camino
y que sepa sin decírselo que
ser feliz no es una
quimera ni una poesía,
solo
las miradas al despertar sabiendo está
cada uno en el lugar
quiere estar,
sin memorias que lastimen
sin futuros para planear
porque lo hecho, hecho está y el
mañana igual llegará.
Ruben Mangiagli
©2014
Todos los otros
.
En los renglones de mi otoño.
.
Quiero un amor de los buenos,
que tenga la dulzura
de un beso
y la urgencia del sexo,
Con olor a café en las mañanas,
y las tardes de lluvias
completa de
caricias y lecturas.
Ese amor que sabe esperar, que
ya no le importa
la edad
ni el qué dirán,
donde las asimetrías del cuerpo
son necesarias
como las
cicatrices del alma.
Quiero un amor de miradas que
sean el reflejo de
la verdad
en cada palabra,
que sepa usar las espadas para
defenderlo espalda
con
espalda,
y no tema a las disputas si luego
se arreglan y se
firma la
paz en la sabanas.
Si vas a quererme, que sea como
soy, en mis
espacios,
en mi locura,
y si me pierdo en mi soledad no
desesperes porque
seguro
que vuelvo,
espero que quieras ser parte de
mi memoria y no
la dueña
de mis recuerdos
y que dejes alguna nota en los
renglones de mi otoño
escrita
con tus dedos.
Ruben Mangiagli
© 2014
71.
.
A veces solo es necesario reconciliarse con eso que nunca pasó para que suceda.alguna vez en la vida.
RM
Querida.
.
Disculpe que insista querida,
pero es imprescindible su colaboración,
para saber dónde se me ha perdido
la muchacha que hace un tiempo
estaba aquí conmigo,
echando aceite en mi lamparilla,
tratándome como a uno de la familia.
No sabe con cuánto mimo
cuida esas cosas que usted tanto desprecia en mi,
vea mis dedos desde que no la toco
menguando entre mis propias manos poco a poco.
me vienen anchos los pantalones,
hablo solo y sufro alucinaciones.
¿Le importaría darse la vuelta?
Déjeme verla de frente,
póngase aquí en la luz junto a la puerta.
se le asemeja tanto físicamente...
Parece todo tan fácil como extender la mano,
y es tan lejano y tan frágil,
que estoy tentado a emprender hoy mismo
un curso acelerado de transformismo.
Esconda las uñas, querida,
no soy el enemigo,
no es ésa mi intención,
sólo sospecho que es usted quien esconde
contra su voluntad
algo que me corresponde.
Póngale fin a ese disparate,
vengo dispuesto a negociar el rescate.
¿Le importaría que eche un vistazo
por sus intimidades?
que me dé un chapuzón entre sus brazos
prescindiendo de las formalidades y
avíseme si volviera, no es por capricho, le
juré amor eterno y no quisiera
quedar en entredicho.
( me hubiera encantado escribirte esto,
me encantaría lo leas mil veces )
Un día más.
.
Todo es un adiós que decimos con
palabras que jamas vamos
a pronunciar,
sin necesidad de un notario
que lo tenga ratificar,
el divorcio es del tiempo, es hoy,
así que quédate con la mitad
de mi mitad,
no es necesario domesticar el amor,
somos un huracán ciego que
solo puede lastimar,
es el cambio de tus caderas y mis
ganas de todo menos de ti,
mis manos que te supieron buscar
no quieren saber con quien estás,
donde o lo que las tuyas tocaran,
dilo tú, o lo digo yo,
la cama no podemos partirla en dos,
total es solo un adiós sin adiós,
un día más que nos sobra, la otra
cara de la felicidad
que ni siquiera es el principio de un
simple final.
Ruben Mangiagli
© 2014
Esta noche.
.
Tengo cuatro whiskys de más
y me falta la mujer
que quiero,
me sobran amores de paso y
ninguno que se quede
a mi lado
y sigo despierto echándonos
de menos, no tengo el
pronombre nosotros,
no lo sé buscar me pasa como
cuando con vos no lo supe
encontrar.
Tengo una caja de cigarros que
de a uno a mi boca
le dan placer,
pero mis labios no tienen tus
besos y se secan en
otoños
tan breves que los consumen
estos inviernos largos
que llevo.
Aunque digan que en asuntos
del amor siempre pierde
el mejor
siento que perdimos los dos
en nada, en partes
en todo.
Ahora tengo dos copas de más
y las musas le susurran
a mis dedos
que tal vez haya un después,
un no sé, un de pronto,
un quizás,
aunque se resten a la verdad y
a mi me sobren cien
excusas de más.
Ruben Mangiagli
© 2014
Qué más da.
.
entre mis dedos,
el aire que se hace suspiro
y este corazón oscuro
los escritos ordenados,
te vean y no seas
la memoria de lo que nunca pasa,
de lo que siempre se desea.
nuestro mundo que aun nos
está esperando,
jamas sucedieron,
otros, sueños que se quedaron sin
dueños,
un instante, mil años, qué más da si
es lo que siento, y me puede
y no puedo.
Tenerte.
.
Corona.
.
Informe de mi ( de vos ).
.
Conjugación.
.
Soy el rey de las letras que no se escriben,
esas que se guardan en el alma
pero sangran,
la noche que rodea mi cabeza, la locura de
ser quien quiera, siempre,
aunque no pueda,
la acaricia que se adeuda, la promesa rota
que tiñe de ausencia y que se
espera,
al que lo quieren un rato, por si acaso algo
bueno sale de entre
sus manos,
la soledad que se eleva al cuadrado pero si
está acompañado huye sin
ningún reparo,
soy ese gato humano que se quedó en cada
rincón de tu tejado, soñando
y esperando,
el que tiene nombre pero no puede llamarse
porque ya jamas nadie podrá
encontrarlo,
la mirada que un día vio todo y ahora nada,
la repetición de la asonancia,
un escrito
que a veces es poema y otras no, como si el
ser algo seria necesario,
obsoleto, gastado,
un tiempo mejor desmejorado, un hombre y
espejo, a veces deseado y otras
que termina odiado
el que te quiso tanto que confunde el pasado
con el presente, pero aun te quiere
demasiado,
que escribe estas letras y las sopla al viento
para ver si por casualidad se
despiertan a tu lado.
Ruben Mangiagli
© 2014
No elijo.
.
Te quiero, no lo dudes,
aunque te lo niegue,
o mis ojos no puedan olvidar la melancolía
de un amor que no ha sido,
por más me quieras
yo tengo el corazón partido, entre todo lo
que no pasó
y lo que puede venir contigo,
pero no elijo, porque no
sé como hacerlo,
no es justo conmigo
porque no puedo dejar de sentir lo que aun
siento,
y
porque quiero soñarte aunque
aun despierto a veces
siga dormido.
Ruben Mangiagli
© 2014














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