Nadie.


.


Me atravesó la vida con su vida, con sus miradas y no habrá quién me la quite de la memoria de mis ojos y el alma.
Aunque se pretenda
desaparecida,
olvidada,
muerta.
Nadie puede matar la parte de sí que ha hecho vivir en los otros,
Ni siquiera ella.

Ruben Mangiagli.

Los animales no son cosas


.


Si creemos que tenemos almas , entonces ellos también, a pesar que las religiones digan que no tienen alma , no son negociables ni manipulables y hay una jerarquía en ellos que se establece según la complejidad de sus relaciones con nosotros cuando nos hacen compañia, por las cuales sufren y sienten : la importancia del dolor y el bienestar es igual para ellos y nosotros.
Si maltratas un animal, maltratas la vida misma.


Ruben Mangiagli

Ser.


.


Ser tu nube en un día de sol,
el pasto que cuida tu pies,
el camino por donde quieres volver,
la distancia breve y el tiempo que quieras recordar,
un rato en tu vida y un poco más,
un libro que por casualidad
tenga tu nombre,
o tan solo
un hombre al que quieras amar.

Ruben Mangiagli



El arte en ti.


.


Pinta, dibuja,
escribe, compone,
todo es arte, todo es posible.
No importa si lo haces mal,
si eres famoso o no,
tampoco si miran lo que haces,
te leen, te escuchan,
porque todos somos artistas
de nuestras ideas,
de los sentimientos,
se humano, se mujer, se hombre,
niño, adulto, anciano
y si a nadie le interesa,
a mí sí,
y te seguiré, leeré, miraré,
sin que me importe
me pregunten porqué.

Ruben Mangiagli



262.


.

¿Cuántas veces cierra uno los ojos para no ver y cuántas para ver mejor?


Madre.


.

MI madre era como un cepillo que cepillaba el suelo por el que pisaba yo para que pudiera deslizarme sin obstáculos por la vida, todo era más fácil , creo que aprendí a caminar con equilibrio cuando ya no estuvo más conmigo porque ella ya no estaba para aguantar mis caídas.

Ruben Mangiagli


Equilibrio.


.


Este equilibrio inestable entre la tinta y la sangre 
que marcan mis palabras
para mantener un verso 
en el reverso de mis sentimientos,

para que no me delate,
no me entregue,
no me encuentres,

so pena de romperte
los papeles del alma y
los huesos
que guardan el olvido
del destierro de tu corazón entre los latidos del mío.

Ruben Mangiagli



Lo que no pudimos.


.

Los recuerdos que no pudimos tener. No hay nada más difícil de olvidar. Las intenciones que no llegaron al acto, los actos suspendidos en la sorpresa y la violencia del jamás.

Ruben Mangiagli


Por amor.


.


Por amor a la vida,
a vos,
por temor a la muerte
sin vos,
y a la vida,
sin tenerte,
por amor, para vos o para nadie.

Ruben Mangiagli.



263.


.

Esta mañana tengo la nostálgica del Cortázar que leí y subrayé en los setenta con la fe y la soltura de quien ha dado con algo que le urgía la necesidad de escribir.

RM



Amigos.


.

Quien te ofrece agua en tus 40 días de desierto,
la última copa cuando estás solo en un bar,
un abrazo cuando pierdes los abrazos de alguien que has querido,
que se ríen contigo hasta llorar y lloran por vos cuando ya no te quedan lagrimas,
esos, los mismos que son capaces de darte sus alas cuando caes en el abismo,
los místicos los llaman Ángeles, santos, guías...
yo los llamo con la única palabra que encierra todas esas cosas son capaces de hacer:
AMIGOS.


Ruben Mangiagli


246.


.

La leche ya fue, toca café.

Ruben Mangiagli



Ella y la noche.


.


Ella se acuesta en bragas,
lo sé,
hay cosas que no cambian.

Se mueve en la cama,
a veces los dolores del pensamiento
no se calman,
duele el silencio invocado,
duele la ausencia
aunque se pregunte mil veces
cual es la presencia
que nunca lo fue.

Escucha música
pero otras muchas lee,
me lee.

Juega con sus manos,
en la puntas de los dedos tiene aun
palabras que no
se atreve a volver a ver,
es escritora,
no es escritora,
es como Alicia perdida en el nunca
jamás
que no volverá.

El sueño no llega,
se masturba de rabia con recuerdos
que no puede callar.

Le habla a la almohada
como si estuviera en el diván de su
psicóloga y
llora.

Mira por la ventana, llueve,
en Burgos hace mucho frío, más
para una extraña que
para todos los
demás. que están
dormidos.

Imagina cartas que nunca escribió,
el orgullo tiene esas cosas,
la soledad también.
Quiere creer que aun hay poemas
para ella
que le escribo mientras
se cubre de desnudez.

A veces le cuesta dormir, o todas,
y tiene miedo
que sea otra vez una noche que
me extraña,

Ella se acuesta en bragas y no
no sabe todavía
para quien.

Ruben Mangiagli.



Reflejos.


.



Levanto la vista hacia el espejo
los ojos que me están mirando ven mi rostro.
No lo recuerdo así,
la memoria de las arrugas no dicen mucho,
puede que muchas estén escritas
una sobre otra,
como los recuerdos,
reales,
inventados,
olvidados.
Mis ojos ya no son los mismos,
mil imágenes sobre un millón de otras
que han visto,
y mi boca, que ya no cuenta los labios ha besado.
Sé que no soy yo hace veinte años,
tampoco un futuro muy lejano.
Quizá en algún momento
perdí mi identidad, mis rasgos,
y sea el hombre del reflejo
que mientras alguna mujer lo quiera
puede detener el tiempo.

Ruben Mangiagli.


Juicio.


.


Y me quedé solo en mi último día,
con todos los alegatos en contra
y ni una defensa,
cada mujer me quiso expresó sus
dolencias y tuve mi sentencia,
inmerecida por cierto,
porque eligieron quererme
y yo no tanto a ellas.

Pero justo en el instante previo
un grito rompió el silencio:

! yo me lo quedo,
lo defiendo,
todavía lo quiero!

más ya era tarde, mi hora había
llegado,
pero antes de cerrar mis ojos
pude ver los suyos,

era ella, la que siempre había esperado.

Ruben Mangiagli



Estaba pensando.


.

Siempre he creído que hay lugares que son imanes y te atraen si pasas por las inmediaciones. 
Y eso de forma imperceptible, sin que te anoticies siquiera. Basta con una calle en cuesta, con una acera al sol, una calle empedrada.
Incluso a veces parece que caminamos directo a donde va a caer la lluvia.
Algo te va llevando hacia ahí indefectiblemente,
Es como la mirada de una mujer que encuentras por fin en tu vida y terminas encallando en ella,

Ruben Mangiagli



Los amantes VI


.


Todo estaba escrito en la suerte, el amor y la muerte, sin un vida juntos, con momentos a veces juntos, llenos de esperas y suspiros, de amor entre sabanas ajenas, de domingos en familia de lutos, con hijos, esposa y marido, como una mala carta del destino, un amor prohibido solo consentido por dos, porque la vida es siempre un elección. No supieron elegirse, aunque cuando cortaban las cartas del tarot, siempre salían ellos, juntos, pero no.


Ruben Mangiagli.

Otoño del 66


.


Ir por una calle cualquiera, 
como en el otoño del 66,
darte un beso sin que lo esperes,
y que la vida me susurre al oído
nuevamente;
"hazlo, ella ha nacido para ti",
y verte sonreír
sin importar el por venir.


Ruben Mangiagli



Páginas.


.


Hay tantas ambivalencias en cada vida,
recuerdos y no,
tiempo sin días ni años,
son tantos los recovecos que ni nos atrevemos a explorarlos.
Nada tiene existencia mientras uno no lo cuenta,
y eso es una absoluta verdad
y cuando lo haces, ya es una existencia habitada por la imaginación del que lo narra
y de quien comparte oyéndola,
un amor es tangible,
tan real como las palabras de un libro
o como una foto en negativo
que nos atrevemos a revelar,
para sentir que algún día quisimos,
que seguimos vivos.

Ruben Mangiagli.



Oscuro circulo.


.



Ya no me quedan rincones
en mi memoria,
ningún lugar donde
descansar
ni para escapar,
Un oscuro circulo virtuoso
me rodea,
Ya tu recuerdo no volverá,
otros ocupan su lugar,
mientras la lectura
de mil
libros mezclan sus hojas
como hojarasca de arboles
que murieron en
soledad,
el viento abrió un sendero
para que pueda tus pasos
borrar
y nada quede de ti
en mi, y así cumplamos
la profecía maldita que
siempre
es
nunca jamás.

Ruben Mangiagli