Hay palabras que son azotes,
te doblan la espalda,
parten momentos, huesos y silencios,
Que sorprenden,
detienen el tiempo a las puertas de
cualquier infierno
castigan y abren una brecha dolorosa
que deja un cicatriz en los
adverbios,
¿ Cuando ?
Nunca.
¿Cómo ?
Cuando,
y abren lo terrible pregunta,
¿ Por que ?
Palabras que cambian un presente de
manera irreversible, imposible,
no encajan,
palabras que se quedan para siempre
tatuadas en el alma.
Pero a veces una, solo una,
cura
y con eso basta.
Ruben Mangiagli.
Una palabra,
.
Porque
.
Porque la vida es así,
a veces se combina para alumbrar momentos
Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede.
Porque todo ha cambiado demasiado.
Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo, alguien, de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos.
Porque un día te conocí .
Preludio.
.
Todavía te quiero.
Un mal comienzo para un poema
de amor,
un peor final para otra noche
sin vos.
el preludio de otra copa que ya
no tiene efecto
ni sabor,
que ya no borra mi puta memoria
ni anestesia el dolor.
RM
Recordar.
.
Que putada es la memoria,
el recordar.
acumular,
a veces sin posibilidad de descartar,
de olvidar,
que sirva para comparar,
añorar lo que ya no está,
que tus manos no puedan negar
las caricias
sabias dar,
que tus ojos siempre miren para atrás
buscando imagines
que no puedes mirar
mientras oyes mil voces diferentes y no
la que deseas escuchar,
esa que rodeaba una sonrisa
con palabras que anunciaban entre
susurros
que la felicidad a veces puede ser real.
Que putada es recordarte
en esta noche como si fuera para
siempre,
para nunca,
mientras la palabra jamás alcanza
toda su inmensidad,
Ruben Mangiagli
Besos de palabras.
.
Que tu orgasmo sea la música
de esta pasión,
que nos aleje del dolor
en el borde mismo
donde perdemos la razón,
mientras mis palabras hacen
besos en tus labios,
los de arriba,
los de abajo,
y entre notas digas
mi nombre con
suspiros
como
jamás nadie me ha nombrado.
Ruben Mangiagli
Lo que no fuimos.
.
Al final solo fuimos unas estaciones en el viento,
la única nevada de un invierno.
un suspiro antiguo,
un otoño en Navidad,
lo inconcluso del amor,
un sueño del que no queríamos despertar,
fuimos lo que no fuimos
y eso con todo el tiempo que se perdió en el
tiempo, hoy, ya no se puede cambiar
RM
Madre e hija
.
.
Ellas tienen la misma sangre,
son partes de una en dos,
un universo de estrellas
donde solo juntas
son el sol.
RM
273
.
puedo hacerte cambiar de parecer
y si necesitas creer en alguien,
da vuelta y mira atrás
cuando vivíamos en un mundo de sueños,
las nubes se nos atravesaron
nos rendimos en un momento de tristeza
y lo tiramos todo.
No me respondas,
no rompas el silencio,
no me dejes ganar,
quédate en tu isla y no me dejes entrar.
Escápate y escóndete de todos
¿puedes cambiar las cosas que nos dijimos e hicimos?
Si crees en la magia
es todo una ilusión.
Así que si necesitas creer en alguien
simplemente finge que soy yo
No basta con que hagamos como si no nos conociéramos
porque yo no puedo dejarte ir
¿O piensas darle la espalda para siempre
a lo que siento por ti?
271.
.
Sabía por los libros que las historias de amor más poderosas suelen acabar en tragedia,
pero ni todas las palabras que había escrito Shakespeare en su vida me servían
para describir el dolor que me fracturó el alma al darme cuenta que el amor había muerto antes que nosotros.
270.
.
Me dirigí hacia la oscuridad en contra de cualquier instinto.
Rodeado sin poder sentir ni un pedazo de anatomía que confirmara mi existencia, llegué a imaginar cómo desaparecía
entre las hojas de mi propio libro negro
"Que nadie sepa que estás aquí"
leí en voz alta
- Nadie lo sabrá -susurré a las páginas.
y así abrí mis ojos, pero ya no eran las mismas miradas
ni tus manos me sostenían.
Ruben Mangiagli.
Cuadros.
.
Hay, en algunos cuadros, mujeres pintadas de espalda a las que no me cuesta nada imaginar su rostro y otras en la vida que aunque mirándolas de frente no puedo ya reconocer su cara.
Ruben Mangiagli.
Un día más.
.
Rebelarse al destino,
a la adversidad,
a que lo malo va a perdurar.
En cualquier idioma,
fuck carpen diem, el presente
ya lo tienes,
importa lo que quieres ganar.
Pelear para vencer
aunque pierdas,
y te cueste dos huevos volver
a empezar,
Besar hasta morir
cuando puedas, acariciar
hasta agotarse,
querer a quien
quieras, sin nada que debas
explicar,
y si la mierda te
llega al cuello, joder,
algún día aprendiste a nadar,
trepa, sal, sube,
sacúdete, pégate una ducha
y vuelve a caminar.
al final y al cabo sobreviviste a todo,
a ella, a él, a los demás.
Buenos días,
es lunes, comienza otro día más.
Ruben Mangiagli.
Café amargo.
.
acidez del humor que llevo conmigo
nace en mi mismo corazón,
si oculta las sonrisas que
eran mías y te llevaste sin más,
sin ninguna necesidad,
si mis muecas son risas
que ya nadie
puede escuchar,
si mi café sin azúcar es un síntoma
asintomático de
ninguna enfermedad.
Dicen que los latidos se pueden contar,
uno, dos, tres,
pero me pregunto si se podrán
contar para atrás,
mil, tres, dos, hasta
volver a sentir el
último de los míos que latió
por vos,
en cualquier espacio, en algún lugar y
si esta certeza de quererte
algunos días
y todos también
se terminará en algún verso compuesto
de besos
que me hagan olvidar
que te llevaste todo de mí
incluso mi otra mitad,
esa
donde mis letras desoyen mi estúpida
voluntad
de no volver a escribirte
nunca más
Ruben Mangiagli.
Sombra sobre sombra.
.
Miro a mi alrededor,
a veces algo es claro en mi oscuridad
y se ilumina todo
menos mi interior,
Veo mi reflejo,
llevo harapos por ropa pero no importa
si al final solo
cubre
lo que no quiero ver,
tengo tatuajes
que cubren toda mi piel, invisibles pero
tangibles
relieves de todo lo que no sé.
Soy una herida,
una espada hecha de todas las palabras
que corta
mi soledad consentida.
Un sueño de otras,
un deseo perenne de poemas que jamas
quiero volver
a leer.
La consecuencia
de no ser quien quiero ser, alguien que
algún día
puedas volver a querer.
Una historia
inconclusa, la novela sin final, un solo
cuento de no amor
sin acabar,
Soy solo yo,
una sombra de mi sombra que se quedó
del revés
apoyada en una pared,
que te espera casi sin nada que esperar.
Ruben Mangiagli
Pensamientos.
.
Siempre me acuerdo de vos, en una fecha, tu cumpleaños o porque sí, como ahora,
¿O es que te pienso en este y todos los espacios, en esos lados que se quedan pegados en el pasado ?
Puede que también me estés recordando, de diferente forma claro, en una imagen, en unas palabras o en un momento dado que pasamos y no nos dimos cuenta quedaría marcado.
En realidad no estoy seguro en como lo haces, antes te intuía, ahora me cuesta, pero si estoy seguro me piensas.
A veces creíamos en todo eso, es verdad que por necesidad y ansiedad, en viajes astrales, hilos rojos, que sí había un cierto destino, pero nunca lo vimos.
Pero la magia existe, sobre todo en las palabras, porque finalmente algún día leerás esto, y yo estaré pensando en vos de nuevo y habremos coincidido a pesar del tiempo.
Suena raro, pero créelo, en ese instante estará sucediendo y yo te recordaré sonriendo.
Ruben Mangiagli.
Puedo.
.
Puedo llevar tu dolor en mí,
hacerlo mío,
que tu historia pierda páginas
mientras caminamos,
y ayudarte a desparramar
tus sonrisas escondidas,
Puedo enfrentar el mundo
por los dos,
mover los cimientos de la tierra
hasta encontrar
un lugar para que descanses
tu corazón.
También, si quieres, cuidarte,
hacer que la luna vaya menguando
con mis dedos
mientras la miramos
preguntándonos
si es así el amor.
Puedo cargarte en mis hombros
cuando los demás nos hayan
vencido y olvidemos
que de verdad se
puede volar,
Puedo todo,
pero nada puedo si no es con vos,
porque mi vida ya no
sería igual.
Ruben Mangiagli
El gusto por las errores en la geometría.
.
La suma de los ángulos de tu triángulo es igual
a la altura de mi recta.
La poesía debería ser así,
Nunca exacta, jamás certera,
tal como es
imposible predecir el movimiento de tus caderas.
Ruben Mangiagli
Una tarde.
.
porque a veces, y solo a veces
recuerdo
esa tarde cuando
caminabamos
entre besos y versos
por Reconquista
mientras por el Bajo
se escondía el sol,
y te pregunté,
¿ vamos a tomar un café?
y mirando la vereda
de enfrente me respondiste
con una sonrisa,
prefiero el té,
y "telo" dije alguna vez,
y entramos,
Nos bebimos a nosotros,
nos recorrimos sin palabras,
entre suspiros
como dos escritores analfábetos
de amor,
carentes de dolor,
a pesar de no tener futuro
ni vocación
postergando la palabra adios,
aunque sea por un rato,
y lo hicimos todo por una vida
que sabíamos
nunca iba a ser.
ni para uno, ni para el otro
y sobre todo para
los dos.
Ruben Mangiagli.
(TELO , forma coloquial como se llama en Argentina a los Hoteles para parejas )
Cómo amantes.
.
¿Y qué será, de nosotros?
Tú en mi memoria,
yo en la tuya,
como esos pobres amantes que mientras se buscaban de una ciudad a otra,
se perdían
una y otra vez
en el tiempo, la tierra,
las estrellas, el destino,
la suerte,
y la eternidad de todos los desencuentros.
Ruben Mangiagli.
Flores invertidas.
.
El desamor por vos mismo
de sequir queriendo a quien ya no te quiere,
es así,
algo como un florero al revés,
lo miras, pero no lo
puedes ver.
Ruben Mangiagli.





















