Nadie llora la muerte de un poeta,
puede que sea por las
letras que deja
en palabras que usaran otros en
las noches de luna
llena,
a nadie le interesa si sus escritos
se pierden entre los
viejos libros,
el amor lo supervive en poemas
que nacerán de
otra manera,
de manos nuevas que escriban a
la luz en medio de
las tinieblas,
Nadie llora la muerte de un poeta,
a ninguno le importa si
murió de pena.
Ruben Mangiagli
La muerte de un poeta.
.
Vitruvio.
.
Estoy descansando mi amor en vos,
en tus manos,
tu cuerpo,
en el lunar de tu vientre sin tiempo.
El torbellino de mis tormentas es la
briza de la
llovizna
del norte donde pasan tus vientos.
Las malas palabras abandonan cada
verbo,
cada adverbio y
tus letras poesía que rige momentos.
Mi locura se quedó estática, creativa
inquieta las
ideas
que surgen en la arista de tus deseos.
Y mi paz, que deshizo mis desvelos
ahora es
verde tierra,
girasol de tu centro, dorados que en
tu espalda detiene la agonía de todo
lo incierto
y los miedos se
escapan con cada beso que te debo.
Ruben Mangiagli.
Mariposa.
.
Ella trasmutó los tiempos
de cada destino,
acomodo sus relojes a
los míos,
hizo de las flores girasoles de luna,
de sus manos escritura y
sus pasos débiles
olvidaron las huellas
de ángeles
que confundieron sendas y caminos
y la virtud de las formas
cambiaron de fe,
y todo lo que era ya
no fue,
y se hizo mía sin nada de preguntas
cuando sus alas de cada
libertad dejó
brotar la crisálida de
la verdad,
me entregué a su deseo sin dudar.
Ruben Mangiagli.
Imagen.
.
Cuando mi mirada se pierde
mi deseo
se encarcela
contra todas las voluntades,
solo me queda tu imagen y
mis recuerdos
para sentir
que soy hombre meridiano
y paralelo que domina los
cruces de
tus pensamientos
en los hemisferios de cada
locura alterna creamos en
la ridícula
convicción que hay vida
afuera de nuestros cuerpos.
Ruben Mangiagli.
Extraviados.
.
Me he quedado en las adyacencias
del tiempo agonizante,
como carrusel fantasmagórico de
presagios mal
paridos
mi mente creó el abismo
del vacío,
pude sentir tus gritos y los míos
que mudos pedían auxilio,
sin idiomas, sin palabras,
confundimos la noche
con el olvido.
Mis brazos doloridos estiraron el
infinito, aunque
sea con el fin de despertar
tus instintos,
y resurgir como animales extintos
para que solo las
miradas reencuentren el camino
perdido.
Ruben Mangiagli
La tentación de Nazareno.
.
Y el diablo un día ya no pudo más, y ante el muchacho que llevaba la maldición desde el momento asomó del vientre de la madre tuvo su único momento de debilidad en la historia del hombre y dijo:
“Fue sutil el castigo”
Había entendido que ese niño había nacido del amor y algo que no era su alma se estrujó en él.
Él se rebeló contra Dios y Dios no lo persiguió, lo dejó ir hacia el lugar donde no se da fruto. No será padre jamas y lo sabe, volvió a repetir,
“Fue sutil el castigo”
Y entonces, quebrado, le pide: “cuando estés frente a él, decile que ya estoy cansado. Decile que ya es tiempo"
Pero todo era irreversible Nazareno ya era lobo.
Inspirado en Nazareno Cruz y el Lobo.
RM
Circulo.
.
RM
32.
.
Viernes...y Blancanieves queria morder muchas manzanas para que varios principes la puedan despertar.
RM
© 2014
La caída de los supuestos.
.
Se suponía que nuestras palabras no fueran las palabras que nos escribimos, sino unas palabras indiferentes, inocentes, comunes y ya no sé qué más, porque hace mil años que superamos tales supuestos de tantas habíamos escrito antes de conocernos.
Se suponía que tu voz fuese como la de la mayoría de las mujeres y no tan tremendamente cálida, por no decir obscenamente ardiente y que, ya que se había dado el caso, se suponía que yo respondiera con una sonrisa a medias cuando me contabas de tu vida y que tenía que usar de vez en cuando el totalmente impropio “nada” si te contaba de las novedades de la mía y no tomarte desprevenida por una pregunta absolutamente fuera de lugar y que vos encontrarías la respuesta más inapropiada en una dama.
Después de eso otra serie completa de supuestos se desvaneció y entonces estuviste sola frente a mi más desnuda que nunca, más desnuda que aquella noche cuando estuvimos desnudos por fin en imágenes en lugares que no tenían nada de especial excepto por nosotros y nuestra desnudez.
Completados los supuestos donde descubrimos lo que no sustanciábamos de nosotros, esta intimidad que supera la imaginación que teníamos de niños, se supone que ante el mundo solo seremos una pareja más que se quiere como otras, pero no, cada una de las suposiciones abre otra puerta donde las preguntas superan a las respuestas de un amor que creamos para dejar de suponer que de una vez por todas seremos felices y serlo.
Ruben Mangiagli
© 2014
Gracias.
.
Late mi corazón al unisono
de las venas
de mi sexo,
es una compaginación de
sentimientos que convergen
en el medio de tu cuerpo,
con guías inequívocas que
pasan por
tu boca,
tus senos,
que siguen tus pecas que
se pierden
en el vértice de tus piernas,
resumes la belleza en un
suspiro,
y todas mis palabras pasan
al olvido.
Cómo una perversa mujer
que gobierna
cada uno
de los sentidos
hueles, me miras, oyes
la aceleración de mi ritmo,
tus manos acarician mis
esperas
y pides demore mi entrega
para que
los labios
prueben la vida que llevan
la memoria de mi
cuerpo,
de mis formas,
la de mis ancestros.
Y luego sin ningún pudor
sellas a calicanto
nuestro amor
haciendo tuyo
todo rastro de mi hombría
y la cubres de besos.
Ruben Mangiagli
© 2014
Ego.
.
Tengo tantos egos en mis venas,
soy un sobreviviente
de muchas bocas que besaron
mi muerte,
la medianoche de un sol incierto
marcado por cicatrices
que llevan el nombre de cada
desafío al viento,
mis pasos pisaron la historia de
otros y borraron
sus recuerdos dejando memorias
de tiempo,
un mar muerto de sentimientos
con tempestades que
pudo con las promesas vivas
de los muertos.
El tamaño de mis manos no se
mide por el largo
de mis dedos sino por el tacto
de los sueños
que me gano a pulso a fuerza
de la constancia
de mi lucha contra otoños
e inviernos,
y mi alma encuentra contigo
su significado
en este amor negro que es
todo lo que tengo,
una obra de arte donde solo
juntos los dos
sometemos a todos,
a nadie y al
destino escrito en cada malo
pensamiento de
otros que apuestan a
nuestro destierro.
Ruben Mangiagli
© 2014
Mal sueño.
.
Me acosté en las pesadillas de los
sueños de mi niñez
y no desperté.
Los murciélagos eran realidad
no los alcanzaba,
no sabia volar.
Los arboles me atenazaban y no
podía respirar
me ahogaba sin más.
Puede que esta noche el licor y
tabaco azul me hayan
pegado mal.
Abro los ojos y estoy ciego, no
la encuentro, no
la veo.
Mil brazos la acarician, la rodean
y ella sonríe y no la
puedo tocar.
Siento celos de su libertad, y no
lo puedo evitar, sosobro
en mi soledad.
Esclavo de mis palabras mi lengua
no la puede besar
me muerdo
los labios y odio mi corazón que
la ama sin preguntar
en silencio.
Despierto en la pesadilla de mi
hombría, pero ella
no está,
noche infinita.
Ya no quiero volver a dormirme
tengo miedo de mi mal
sueño, amanezca
y todo sea verdad.
Ruben Mangiagli.
© 2014
Memorias 1
.
No decía ni una palabra, parecía estar inmóvil, insensible a mis golpes, yo simplemente distinguía en ella un movimiento convulsivo de sus dos nalgas, que se estrechan y dejaban de estrecharse a cada instante, no era un juego, no era deseo, tampoco poder o sumisión, era la esencia de elegir una forma de amor que nos alejaba del dolor, del mundo, sin religión ni
Dios, inmaculados como amantes, gentiles y educados como personas. No había culpas, y fuera de la paredes donde escribíamos nuestro sexo nada se sabia, era un sórdido silencio de las almas , el advenimiento de lo que habíamos empezado sin tener idea por que ni donde llegaríamos.
RM
© 2014
La constancia de los minutos.
.
No es fácil extrañarla a ella,
es una memoria
constante que recorre los minutos que
van siendo atrapados
por los segundos,
hasta el punto que el reloj no
suma las horas,
el tiempo parece un sin fin de instantes
que giran en
la misma esfera.
En todos los espacios aparece,
transfigurada por
el sopor del verano en un Enero raro en
Buenos Aires, en el aroma
de la foto de
una rosa blanca, entre las polillas
de la ropa vieja,
es como si siempre hubiera existido y su
manjar fuera
devorar estaciones
que se esconden en cada prenda,
no hay metáfora
que me ayude hoy, es todo tan carnal, de
muy dentro,
como si el mundo
fuera nuevo y tener que señalar
con los dedos
los sentimientos que no tienen nombres,
algo así como la
escritura de un ciego.
No, no es fácil extrañarla sin
tener la menor
idea de como hacerlo, aunque la vea en
cada rincón de
mi oscura espera,
la palabra extrañar no resume
lo que mis
manos lisiadas de amor desesperadas
no entienden
y expresan.
Ruben Mangiagli
© 2014
Amarrada.
.
Quiero torturarte con mi amor,
que mis besos tengan filos
y mis manos la fuerza
nacida de la ternura con dolor.
Que mis dedos te hagan levitar
sobre la sabana usada y
gastada por los cuerpos sea
un lienzo de deseo y pasión.
Y atarte con mis caricias, que
tu espalda libere la carga de
tus malos días estremeciendo
tus piernas y sujeta
pidas más sin negartelo en los
intervalos donde tus
manos amarradas mueran
por recorrer ese abismo
y lo que sigue no me atrevo
a narrarlo, porque solo
nosotros lo podemos
imaginar para ocultarlo.
Ruben Mangiagli.
© 2014
Almas.
.
Cómo pájaro de lúgubre negro que
se posó sobre la rama seca del árbol,
presagio de una anunciación,
testigo de privilegio de
algo inesperado en un futuro
criado en el pasado pienso,
mi alma no era pura, ahora lo sé, es
inmaculada dentro de mi ser
que te invade, te conquista,
te somete y se rinde,
pero sangra,
porque se hizo carne, mitad
musculo, mitad deseo,
es una sobreviviente
entre todos mis recuerdos muertos.
No tengas ya miedos,
no hay temores si me das
tu mano y
las explicaciones
maltratan las respuestas, sin adverbios
que floten sobre mi último
poema de amor desecho,
porque juntos somos la disonancia de
la palabra,
la mala rima,
el mal ejemplo del buen ejemplo
que otros pretenden creer
mientras mis manos
acarician tus senos en el medio de las
miradas santas,
ellos no saben no tenemos almas, nos
tenemos a nosotros y con
eso alcanza.
Ruben Mangiagli
© 2014
Psicodelia.
.
Perdámonos en otra época,
podría
ser por los sesenta y
que la libertad te rodee de flores de primavera,
donde la noche este llena de estrellas
y lunas
de psicodelia y contarte
una historia a la luz de
las velas de un pez que vivía fuera de su pecera
que caminaba por tus bordes
esperando
que lloviera y entre
cigarro y cigarro
las esferas formen ángulos y en la habitación
haya tantas manos que
perdamos
la cuenta, de repente en un piano de
verdes almendras alguien grite entre las teclas
hagamos el amor y no
la guerra
y nuestros cuerpos sean
el campo de la paz sobre la tierra y mientras
uno te besa
mis dedos
escriban sobre
tu vientre unas palabras donde los puntos sean
tus pecas y terminen
en el vértice
de tus piernas cuando
tengas una pequeña muerte
que nos anuncia que la vida recién comienza.
Ruben Mangiagli
© 2014
31
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Y mis besos descenderan desde tus hombros y serán cubiertos por tus cabellos como cometa de hielo y fuego caeran por tu espalda para descansar en las curvas de tu cuerpo.
RM
© 2014
Si al final.
.
He roto el orgullo de extrañarte,
porque me cansé de juntar
los ángulos de cada uno
de mis pedazos.
Sabemos que el tiempo no cura
ni al tiempo y la palabra fin
nunca acaba de terminar
ni de empezar.
Te digo adiós con mis manos
por detrás, para no tentar
esta suerte de perderte
de una vez,
no vaya a ser que mis dedos
sin querer te escriban
otra vez y al
final
quieras volver al instante en
que te conocí, sabiendo
que justo ahí es donde
no quiero ir,
porque si todos los caminos
me llevaron a ti es que
jamas nunca supe
partir.
Ruben Mangiagli
© 2014




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