60 - 29


.


Y debería decirte que aun recuerdo la casualidad de haberte conocido, que no te he olvidado y que no me perdonaría intentarlo, aunque pudiera no creo me saliera.
Que me encantaba mirarte, hacerte mía, y que aun lo hago aunque ya no te vea.
Que tu cuerpo es la imagen que justificó el arte y adoro tu andar, cuando vienes o te vas.
Que no fuiste el amor de mi vida, pero si el amor de mis días, que sumaste momentos a los míos, y eso pocas lo hicieron pero sin dudas eras el mejor de todos, la hora elegida que esperaba otra hora.
Que te quise y te quiero, aunque no seamos lo que queríamos ser, aunque fuimos lo que teníamos que ser.


Ruben Mangiagli

© 2014


Letras invisibles.


.

Busco un lugar donde ser invisible,
donde escribir sin
necesidad,

a veces lo encuentro y me quiero,
me perdono, te
perdono.

Lleno mis espacios de palabras, sin
puntos, sin comas
y creo.

Busco un lugar donde seas como
yo, invisible para poder
verte,

sin pasado, como antes, sin ahora,
donde el tiempo eramos
los dos.,

recordar cuando te quiero era solo
eso, te quiero, sin distancias,
ni apremios,

fuimos destino, geografía, historia
de nosotros mismos,

y te espero donde no veamos como
nos deshicimos, en el
exacto instante

cuando la literatura eramos vos y yo
que nos leíamos y aprendíamos,
un puñado de letras

nuevas,
verbos imprevistos,

una mujer, un hombre, rodeamos de
todos y tan solos en nuestro
oscuro vacío.

Ruben Mangiagli
© 2014



La memoria de mis manos.


.

Puedo dibujarte sin mirar,
tengo tu recuerdo
en mis manos,

tu aliento memorizado, el
contorno del cuerpo
abrazado,

el sentido de tus latidos
palpitando, el sabor
de tus labios,

las miradas se cruzaron al
buscarnos, todo lo
anunciado,

te aprendí en una noche y
jamas pude
olvidarlo.



Ruben Mangiagli
© 2014



Beso frío.


.

Ayer la muerte besó mis labios,
fría, certera, todos
los miedos
desfilaron frente a mi,

no fueron concretos,
definidos,

miradas que se perdieron,
momentos que no fueron,

no pasó mi vida frente a mi,
solo sentí
toda la nostalgia de lo que
no fui,

y saber que desde ese instante
ya no había nada más,

ni eternidad, ni soledad,

solo me quedaba yo frente a
mi temida inmensidad,

una obra inconclusa que nadie
podría terminar.


Ruben Mangiagli
© 2014



Hospicio.


.

Me atraparon una noche de junio
bailando como un caballero
antiguo
mirando la luna,

girando y girando,
más y más,

gritando y gritando
! Donde estás !

Y la reina blanca del quizás
me contestó
todo sin hablar,

la locura no te calmará
dijo,
puedes escribir,
dibujar,
morir,
matar,
pero no la encontraras jamas,
así
que no dejes
tu locura escapar.

La lluvia mojaron mis pies y la
luna dejó de brillar,

todas las ventanas de golpe
se cerraron,

y en la pared ya no entraron más
palabras,

no voy a escribir en el piso, no y
! No !

no quiero alguien tu nombre
pueda borrarlo al pisar

y me olvide de recordar al leerlo
que no estoy tan loco,
que exististe
de verdad y

cuando las venas secas de mi
sangre digan basta

solo tenga para buscarte
rincones
sombríos escondidos
en mi soledad.



Ruben Mangiagli
© 2014




Expresión


.

Busco en mis letras,
y no sé como lo puedo explicar,
es algo visceral,
que no tiene tiempo y habita en
cualquier lugar,

en un café y un cigarro,
en mi despertar,
la música,
mezclado con la soledad,

un estado de animo,
una sensación que es aun más.

Escribo sobre mi
necesidad de vos,

y ni siquiera lo puedo expresar.



Ruben Mangiagli
© 2014



59.


.

Ella tiene el celeste en sus ojos y el blanco en la piel, es como una bandera que se escapa por sus parpados, la añoranza de una tierra, la promesa de un hogar, un instante cerca, todos los recuerdos, un posible imposible, la marea de un mar que me salva pero me ahoga entre letras.


RM

© 2014




Arcos.


.

Busco desesperado tus labios, tu
boca, los dedos de las
manos,

quiero recorrer
tu espalda a besos
salteados, analfabetos, mudos,

que sientas el deseo de días y
años, expectantes
esperando.

Tocarte
con toda mi piel,
caer, quedarme entre tus pechos,

iniciar lo interminable, que acabe
en varios instantes
tuyos

míos, juntos,
nuestros, indefinidos de
alma y cuerpo seamos dos en uno.

Comenzar de nuevo, ser como un
mástil cuando
ondea

en arcos
tus cabellos dorados y
robarle a las muertes sus orgasmos,

mientras sonreímos alocadamente
entre suspiros y un
te amo,

y que el tiempo
que perdimos aparezca
por la mañana por tan solo mirarnos.




Ruben Mangiagli
© 2014



Perdiéndote.


.

A veces ya no veo los almendros,
se quedaron en un otoño
que no define el tiempo,

es como si ya no los recuerdo y
ahora sean solo parte de
un viento añejo,

tampoco mi memoria es buena,
tus ojos por ejemplo,
su color cambia

en mi visión, es como si todas
las miradas nunca
existieron,

las estrellas son siempre iguales
brillan para otros y
me pierdo.

Ni las letras de tu nombre que se
escapaban del orden
abecedario

aparecen ahora en los libros que
no leo para no tener que
pronunciarlo,

te voy perdiendo en todo a cada
rato y no puedo
evitarlo,

pero a veces y solo a veces estás
aun en mí como un reflejo
errático.

Ruben Mangiagli.
© 2014




Vanidad.


.

He hecho de la vanidad mi mejor
pecado,
me despierto y me adueño de
cada
palmo de mi mundo,
el mismo he creado,
con el café me bebo mis sueños y
espero.

En mi cuerpo caben las almas de
mil muertos que se hacen
letras en el fuego de mi
invierno

y soy el poema que nadie quiere
pero desesperan por
leerlo,

hago todo perfecto, ese es mi
juego,

pero me desintegro cuando miro
mi soledad frente al
espejo,

y solo soy bueno cuando amo y
las respuestas hacen
más preguntas

que oprimen mis sentimientos,
en ese momento,

por querer tanto, mato o muero,

pero sigo vivo,

ese es mi tormento,
tocar los extremos,

sin medir los daños lastiman y
sentir tu mirada

en los momentos te alejas y te
voy perdiendo.



Ruben Mangiagli

© 2014



No puedo.


.

No puedo tomar atajos,
evitar los caminos,
que mis ventanas se cierren
a calicanto,

no puedo levantar muros
de cartón piedra,
para que el sol los pudra y
quiebre,

no puedo quedarme
en silencio si mis
gritos quieren ser reclamos
de justicia,

y aunque tenga los
brazos caídos, mi sombra
que
se llena de dudas, verdades
y mentiras,

el alma convicta de sueños
y mis manos
hayan
olvidado el perfume de las
letras blandas

no puedo cerrar todo y
quedarme en esta realidad
mala
que destruye todo sin
calmas,

no vaya a ser que por tener
oscuro un día pase la
muerte y
me sorprenda sin haber
cambiado nada.



Ruben Mangiagli

© 2014


Equilibrio de nostalgias.


.

En una linea de equilibrio 
vivo,
que se separa en puntos y
comas,
sin respuestas innecesarias
respiro,

soy cada letra de un poema
inconcluso,
que no termino por miedo,

el temor de mi propio exilio
me persigue y me resisto
a mi,
a todos, a ella, a nosotros,

ese abismo que me
mantiene tan cerca y aleja

de un amor no conjugado,
sin tiempos
de verbos,

soy, eres, fuimos, seremos,

la noche
es larga y no encuentro el
valor
para hacer la pregunta
acertada

y en cada trago de licor te
ahogo
en mis ojos que te
extrañan.



Ruben Mangiagli
© 2014




yo.


.

Nací a la edad de siete años, justo cuando terminé de leer mi primer libro, “ La isla del Tesoro” con ilustraciones que me ayudaron a imaginar lo que nunca había visto, tal como lo sigo haciendo hoy. Aun recuerdo mis manos deslizándome por sus hojas y ese afán de llegar al final rápido pero sin terminarlo, es decir demorar la tres últimas páginas para no sentir que algo se puede acabar. En ese momento aprendí que para alejarme de la melancolía que sí había nacido con mis ojos lo mejor era correr a perderme en un libro y rodearme de personajes. Luego mi vida se fue adaptando hasta ser contemporáneo de todos.

Resulta difícil decir algo de mi, salvo que aun estoy en la mitad de ese niño que leyó un montón libros y el hombre que quiere escribir varios.

No hace mucho regalé libros leídos y mil veces releídos, me deshice de ropa vieja y archivé amigos oportunistas, decidí que ya era tiempo de aligerar mi equipaje, de que no sirve guardar viejos amores, ni fotografías de personas probablemente nunca más vea. La vida es como un aeropuerto, tiene mil destinos, pero si quieres llevarte todo y no te das cuenta terminas pagando exceso de equipaje y volar te ha costado mucho más caro y llegas con los bolsillos vacíos

Intento vivir mis días en la realidad pero no olvido mis utopías, sumo instantes y personas a mi vida y sigo confiando en ellas, algunas son tan gratas sorpresas que compensan lo absurdo del mundo en una sola charla, son como un mandala tibetano de arenas concretas pero a veces el tiempo termina por llevárselas, eso de las decisiones del destino y el libre albedrío de cada uno.

Me defino como un cáos elegante de libros desparramados en una habitación esperando alguien llegue a ordenarlos, un poco propenso a la melancolía, similar a la de los músicos callejeros que tocan para ellos mismos sin audiencia, defiendo los abrazos como única herramienta de un cambio social tanto como Bedenetti la alegría como una trinchera. Escuchador casi profesional, amante del buen gusto, un bohemio de mis propias noches de escritura, café y tabaco, con algo de locura acumulada, y
un caballero que después no lo es tanto.

En resumen un mentiroso de mi mismo y un honesto con los demás, tanto que esto he contado queda a vuestro criterio si me conocen decidir si es verdad lo que han leído o tan solo es otro cuento.



Ruben Mangiagli.
© 2014




58.


.

Si miro bien todas las fotos, puedo encontrar el momento exacto en el que me dejaste de querer.


RM





Borroso


.

Eventualmente todo será un recuerdo borroso. algo que pasó hace mucho tiempo en una época más simple. no estaremos seguros de los hechos. no sabremos qué cosas pasaron realmente y cuáles son inventadas. una memoria como un impulso que nos llega al oír un nombre, un suspiro, y nada más, ni siquiera estaremos seguros si estuvimos juntos, si existimos de verdad.


Ruben Mangiagli
© 2014

Ser justo


.

Quiero ser justo y fugarme,
en ti sin mi,
luchar por
un bien propio,
a la tarde
suicidarme con efectividad,
ser
padre de un hijo ajeno,
no tener
más verguenza,
escribir mi último verso,
mirarme
un rato, feliz.
Quiero ser alguien y
quedarme
sin
tiempo solo un momento.



Ruben Mangiagli.

® 2014


57


.


Carencia.


.

No supe esperar,
solo quise,
sin saber como cuidarme
he cuidado

y me llené
de cicatrices que
dejan los olvidos, y
con lo poco que aun
me queda

sigo verso tras verso,
beso sobre beso,

en este siempre que
nunca he querido en
este jamas que siempre
he tenido.



Ruben Mangiagli
© 2014



56.


.

Su imaginación se desparramaba entre el lienzo y los dedos en la absoluta ignorancia del deseo.

RM

© 2014



55.


.

El equilibrio del amor solo se sostiene en la firmeza del muro de los sentimiento.

RM

© 2014