Te quiero.
.
Soledad partida.
.
Querés?
.
Estoy.
.
200 días.
.
Dejame...
.
En el espejo.
.
Entrega
.
Dejarte hilos de saliva en la espalda
casi invisibles,
como rocío de amor,
y que en cada parte lleve en el medio
una palabra de nexo
que solo vos y yo conocemos,
entre beso y beso
que el alfabeto frió e ignorante en
letras pueda formar esa palabra,
en el espacio del deseo anhelado
en la espera del tiempo sin tiempos
en destinos jamas escritos que se
juntaron para ser solo un adverbio
de tiempo, ahora.
También darte otras cosas que
soñaste y algunas inimaginables que
en tus brazos podrían revelarse en los
silencios después del amor consumado
y así y solo así, poder decir en el mudo
nudo que une mi piel con mis huesos,
te quiero
más allá de un momento, más acá de
los inservibles pretéritos.
Ruben Mangiagli
Distancias.
.
Ya sabes como te quiero.
.
susurrandotelo en tus senos.
Escalera de palabras.
.
No me digas que no.
.
Déjame quererte.
.
Desfile negro.
.
Si pudiera decirte.
.
Imaginando.
.
Mis miedos.
.
Pensandote.
.
Ruben Mangiagli
Espacios interminables.
.
Necesito ver tu rostro, descansar en tus ojos,
que la espiral de caída libre se detenga, y
que todo vuelva a su lugar.
Que los puertos, todos, absolutamente todos
lleven tu nombre y que los siete mares sepan
siempre terminan en ti.
Tanto espacio que no se acorta duele y el
tiempo lo alarga aun más, necesito aunque
sea una suerte de viaje astral.
Bien sabes que estas en mi, y yo quisiera
quedarme en ti, para que los cuerpos que
están separados, se unan en un aura,
y las almas que tanto se buscaron, se fundan
en el abrazo esperado, sin tiempo, distancias
y se esfume el espacio.
Si pudiera aprender a no extrañarte tanto,
el mundo seria un lugar mas amable, y las
personas no serian todos extraños.
Te busco en todas partes, hoy te necesito a
mi lado, sin urgencia de hombre, solamente
con mi corazón en la mano.
Ruben Mangiagli.
Extraño día.
.



















