Serendipia


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Descubrimiento o hallazgo realizado por accidente, casualidad, inesperado y afortunado, de cosas que no se están buscando .

A veces, muy pocas, nos preguntamos si somos realmente las decisiones que tomamos, si existe la suerte o el destino, si es verdad todo está escrito y solo seguimos un hilo que llamamos vida y nos dejamos llevar.
Si la felicidad depende de eso y no de lo que hagamos para conseguirla.
Puede que en sea una mezcla de ambas, en una proporción exacta de formulas que desconocemos pero existe, o solo algo que necesitamos creer, para justificar las acciones y los giros va tomando nuestro camino.
En todo caso es algo subjetivo y personal de cada uno, por lo que no hay un manual escrito que nos enseñe como vivir.
Yo creo en las señales y el esfuerzo, en los mil imponderables que sufrimos y a pesar de todo seguimos el camino que queremos, y eso que a veces inexplicable que nos conduce a lo que deseamos, la suerte buscada.
Somos ansiedad y paciencia, soledad y compañía, una búsqueda que pocas veces termina.
Es probable que en el amor suceda así.
Puede que ella sin saberlo llevaba mi nombre escondido entre sus constelaciones de pecas, o que yo haya respirado el suyo en un café de junio entre una primavera y un otoño en otro punto de la tierra.
Lo demás depende de nosotros y de lo que seamos capaces para estar y seguir juntos.
Pero todos los días tenemos señales, tenues o fuertes, sutiles o estridentes que nos guían hacia lo que debemos hacer, es decir todo, para ser felices.
Al final en lo único estoy seguro que está escrito es en sus ojos cuando me dice que me quiere y en mis palabras cuando respondo que siempre la he querido.

Ruben Mangiagli
©2016


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