Archive for 2014

Para vos.


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Te amo sin saber las formas,
el cómo, donde, cuando,
los adverbios partieron y ya no volvieron,

Te quiero sin orgullos, como
hombre entero, sin fisuras,
desde la cercanía de mis manos
y en los confines de mis secretos y locura.

De la manera que ama un
poeta que jamas escribió libro
alguno, , entre frases, letra a letra,
y párrafos que no terminan ni empiezan.

Te amo desde el momento te
tuve, cada día que ya no estás,
desde la lejanía que parece nunca acabar.

Te quiero para siempre, para
ahora, para jamas, sin tiempo
ni espacios ni lugar, dentro mío
donde te quedaste y nunca te marcharas.


Ruben Mangiagli
©2014





La girasol y la Luna.


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Se cuenta que los girasoles existieron siempre, desde el inicio de los tiempos,que hoy se ven no solo en los campos, también en las ciudades y los pueblos lejanos que jamas imaginamos.
Así que dicho esto les voy a narrar la historia que un día llego a mis manos, es de una girasol, nena, cuyos pétalos de pequeña eran muy cortos tanto que los girasoles varones jugaban con ella, pero las estaciones avanzan y los pétalos fueron después como cabellos rubios de esos que parecen cometas que se quedan entre el cielo y la tierra.
Las no girasoles son muy extrañas y algunas hasta se visten de harpías , tanto que si están cerca de una bella girasol intentan ignorarla, aunque sean hermanas semillas o parte de la familia, las otras flores que si son girasoles son orgullosas algunas, solo les importa crecer y que el Sol las mire, aunque no les preste atención y siga colgado tan alto que nadie puede tocarlo hasta que cada noche se oculta. Ahí las girasoles se aburren, no saben que hacer y se van, aunque nadie lo sepa se mueven y andan por quien sabe donde, luego cuando amanece hacen lo mismo, siguen altivas.
Entre tantas girasoles estaba la de nuestra historia, que había nacido en el mes de Junio, el frío en cierta manera la marcó, a veces se cierra tanto que siente a nadie le importa, pero claro no es así, se escondía entre los demás hasta que casi no podía ver al Sol , pero a veces recién apenas podía ver el ultimo rayo cuando todos los demás ya se iban a la ultima hora del atardecer, fue por eso aprendió a moverse en la noche, a descubrir que aun sin luz podía aprender a escribir y leer y así darle historias a sus sueños y otro tipo claridad la envolvía, una plateada que recorría el mismo camino del Sol, pero por las noches, la que asomaba más allá de la plaza cercana adonde vivía, ese reflejo le dijo, yo soy la Luna, algo misterioso para muchos dijo, tengo mil nombres, algunos sagrados, rijo las mareas del mar que tanto te gusta, el crecimiento de las plantas y hasta tu misma fertilidad. La girasol la escuchaba atentamente cada noche mientras seguía su semicírculo entre las estrellas, miles de charlas tuvieron y la Luna le contó historias de gatos, de amores lejanos separados por un océano, y que la tierra es redonda y por más caminen las personas en diferentes direcciones  se vuelven a encontrar inexorablemente y agregó no siempre el Sol te da lo que necesitas de verdad, en algún lugar hay alguien que también me mira y te sabe esperar. Entonces comprendido que había otro la conocía de verdad y que la Luna los entendía, que quizá fuera una girasol para otros, pero solo para uno en todos los confines era una Giraluna y que nadie eso lo podría cambiar jamas,que hay lugar para que sucedan las cosas las veces necesarias hasta aprender que por más plantas malas existan que, hablen, mientan, envidien o separen en la Luna siempre hay lugar para el sueño de dos más.
Aun hoy la flor de este relato mira la luna donde los gatos forman siluetas de felicidad, sabe alguien la cuida, porque en el universo hay lugar para todo por más grande sea, que en el tiempo hay espacio para la noche y el día y que la distancia se puede terminar en un abrazo.
Todos somos diferentes y te hacen único cuando alguien te da el nombre adecuado y te quiere para toda la vida, la girasol hoy se llama Giraluna como ninguna otra flor que exista o existirá.

Ruben Mangiagli
©2014


Ese riesgo del vacío.


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Existe un serio riesgo en perseguir los niveles más altos del amor, el de alcanzar uno cuyo nivel pareciera imposible para nuestro entorno más próximo y quedar luego suspendidos en el vacío sin posibilidad de compensar la soledad espantosa tras el final de la experiencia.

RM


Mis manos.


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Las manos con las que escribo
son las mismas con las que acaricio,

llegan a todos los ángulos, abanico
de dedos, verbos y adjetivos,

con la derecha mis letras te dan las
palabras en un escrito,

y con la izquierda juego solo
cuando mis deseos
memorizan cada parte de tu cuerpo,

Son las mismas con las que soñabas
en las noches de invierno

que te añoran y te desean olvidando
los adverbios de tiempo.

Eres su inspiración, la dueña aunque
nos las veas,

no hay nada que cambie lo escrito,
porque el abrazo nos
debemos
es lo que ellas más han querido.

Ruben Mangiagli
©2014


Caricias.


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He llenado mis letras con sinónimos de tu nombre , pero éstas no abarcan con exactitud ese embeleso con el que te leo a vos, con el que te pienso, con el que te siento.
No hay nada no podamos en ésta vida, escribimos juntos alguna vez, me temo que usaré esa frase cual arma de caballero para no dejarte ir, cerrar las puertas con mis manos hasta que duela, así podrás curarlas cuando me veas
Las caricias que no conozco, que busco y no encuentro imagino están en vos y ahí pienso que son ciertas, que existen y que el tiempo que las espere valen el dolor de mi pena.

RM


Coordenadas.


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No, no intento recuperarla(te) porque para recuperar ‘algo’ o, a ‘alguien’, debes de haberlo perdido primero, y tú no estás perdida, estás aquí dentro, conmigo.

RM

Dolor.


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Delgada es la linea entre dolor y el sentimiento.
El dolor físico cumple una función, nos ayuda a protegernos, en un mundo ideal aprendemos con el, 
¿acaso es diferente el dolor emocional?,
A veces un dolor en el cuerpo cubre por un instante ese trauma psíquico y es más inofensivo,  nuestro cuerpo siente dolor para advertirnos del peligro, pero también nos recuerda que estamos vivos, que aun sentimos, por eso algunos nos arriesgamos de diferentes maneras, mientras que otros prefieren apaciguarlo con una copa. En todo caso la soledad siempre fue mi analgésico preferido, pero 
¿y si el no sentir nada es el mayor dolor de todos?
¿Y si compartir el dolor nos conecta con los demás ?
Quizá sea la manera de recordarnos que nadie esta solo mientras podamos sentir.



RM



Verbos potenciales.


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Si estuvieras aquí no sé si podría
decirte todo lo que siento,

si volvieras haría todo de nuevo,
eso sí, repetiría cada
uno de los momentos
y repararía los daños te he hecho,

el abrazo sería fuerte, intenso, lo
que uniría el pasado y
el tiempo, el presente
con los sueños que son desvelos.

Si te volviera a encontrar en una
noche de Junio entre
escritos y poesías
toda en mi vida se ordenaría, los

girasoles serian hermosos, y los
círculos perfectos,
los jazmines de invierno
florecerían en cualquier tiempo,

y los gatos que se fueron teñidos
de muerte sonreirían
mirando felices a sus dueños y

la literatura seria la realidad que
nace de un cuento.

Las farolas ya no me sirven como
lo hacían, no puedo
contarlas como los días
que faltan para nuestro encuentro,

quedaron ciegas de luz esperando
un oscuro beso y

hoy daría todo para que lo que fue
sea y no conjugar
verbos de un adiós
que no escribo por tanto miedo.


Ruben Mangiagli
©2014












Ceremonia.


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Y en esta lenta y constante ceremonia de quererte sigo, pasan las estaciones, las personas, los gatos se quedan, las ventanas desfilan de abajo para arriba como si en este caleidoscopio de tiempo todo se ordenara rodeando tu nombre.

Ruben Mangiagli



Un te quiero.


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Necesito que hoy me digas
que aun me quieres, aunque sea por
un rato para no
sentir tu ausencia
tanto.

Llamarte mía un tiempo
sin creer
que sea verdad,
y así poder estar bien,

no tener que contarte que
pienso en ti, en todos lados y no estas,

que esta necesidad me deje
descansar sin tener
que soñar.

Creer que todo puede suceder,
sin que este miedo me olvides me
parta a la mitad

y jamás te vuelva a
encontrar.

Solo oírte, leerlo, sin tener
que adivinar
si aun recuerdas como te solía amar
.
Un te quiero solo, no pido
más

y

que me abraces fuerte sin importar
la fecha, la distancia
y el lugar

porque aun no aprendí las
mil maneras de extrañar

y estoy tan solo y encerrado que no
puedo respirar.


Ruben Mangiagli
©2014


79.


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¿Es el amor un concepto humano?
¿algo necesario para que nuestra mortalidad no nos pese tanto?

creamos dioses, formamos familia, nos relacionamos y aún así la soledad es concreta. Nacemos y morimos solos y en el medio intentamos vivir amando aunque no nos amen lo intentamos.


RM




Lunes.


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Lluvia. Lunes. Vos. Café. 
Ventana.
Flora. Gato.
Los demás. La vida o no
Aquí. Allá. Tiempo.
Los otros en sus vivencias yo en las mías.
Al revés.
El orden de los factores altera el producto
y la mentira también.
Tenías razón
en todo.
Darse cuenta.
Seguir. Cambiar.
Intentar.
Llegar. Ojos. Miradas. 
Verdad.


Ruben Mangiagli

©2014

Paradoja.


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No sé si debo callar,
si tengo que gritar o tragar,
vendar mis ojos a la realidad
y quedar en lo que fue, es, o será,

si existe la suerte en
el verbo amar, la casualidad,
si tengo que soñar para despertar,

cruzar todo, caminar,
para adelante, para atrás,
estático siempre en el mismo lugar.

Es como sostener
una torre de agua que se
va congelar en veranos que
ya no existen y no regresaran jamas.

Si los relojes marcan
instantes, momentos, ratos y
olvidan las hojas de los calendarios

o el tiempo de verdad
es circular y de nuevo me
voy a encontrar con tus ojos verdes

que mezclan la tierra
en su mirar y mis manos
escribirán el mejor poema de
amor sobre la muerte de la soledad.

Extraña paradoja
temporal donde tan cerca
te siento y ni siquiera te puedo tocar.


Ruben Mangiagli
©2014



78.


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El silencio es el espacio que elige la melancolía para justificar los sentimientos.

RM



El universo en ti.


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Y ascendí a los deseos,
desde el infierno
al cielo
en un tobogán inverso,

los momentos sumaron
y nosotros restamos
tiempo al tiempo
como si todas las
noches

habitaran tu cuerpo,
y las estrellas
eternas
se consumieran
menguantes

antes del vértice de la
clave de sol de tus pechos.

Belleza de mujer sublime
arte,

constelaciones se pierden
donde se juntan
los ángulos de
tus piernas

mientras mis letras ni
siquiera pueden expresar
las ganas
tu universo una noche
sola una,

se quede en mi cama para
después
de gozarte
miremos juntos la
luna nueva
por ninguna ventana.


Ruben Mangiagli
©2014


El parpadeo de un instante.


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¿Y si solo fuimos un instante?

Algo así como quedarse con los ojos abiertos,
sin darnos cuenta mirándonos
sin pestañear,

respirandonos,

y en las visiones de nosotros
fuimos felices,

soñamos,
armamos,
amamos,
deseamos,

entre tanto nos fuimos descuidando, alejamos
nuestra sombra y nos iluminaron,

mientras sin notarlo seguimos
jugando al amor

haciendo cicatrices en el corazón
de cada uno para
no olvidarnos,

con el hambre de besos en cada despedida y
esas caricias que se debían

que se hacían lunare
s en mí y
pecas en tu cuerpo,

pero parpadeaste una tarde y yo sigo todavía
con la visión perdida

esperándote,

no vaya a ser que suceda otro instante y yo
justo esté con la mirada dormida.


Ruben Mangiagli
©2014


77.


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He descubierto que el amor es querer al final que la persona amas no sufra nunca más, todo una vida he buscado esa respuesta, aunque sea tarde nunca lo es tanto.

RM




Imágenes.


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No necesito me mires para verte,
cada linea de tu rostro

se fijó en los surcos del tiempo de mi cara y ya
no es tan malo

reflejarme en el espejo si se inunda de
cada
uno de tus recuerdos,

te echo de menos,
es cierto,

pero como tu imagen está en todas partes sonrío
a veces sin quererlo.


Ruben Mangiagli
©2014






La alteración de la muerte.


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He decidido postergar mi muerte,
cambiar el destino,

incluso llegando a un acuerdo,
que ponga fecha si
es necesario,

pero

que sea un día después de probar
tus labios,

y

de poder ser dueño de tu mirada
de verde tierra que
sometió mis designios

en esta coyuntura donde la verdad
se impone a cualquier mentira,
y mis letras recuperan
tu nombre

que otro quiere usurpar creyendo
te puede enseñar a amar.

Que las lagrimas que perdiste por
mi se sumen a las mías
por perderte a ti,

simulacro de duelo sin dolor que
mis manos calmaran
en un abrazo

diferente, de esos que matan el
olvido,

y hace que la promesas gastadas
hayan valido,

porque yo las reafirmo en cada
uno de mis escritos

en

esta soledad que a veces maldigo,
porque la comparto
contigo.

Las justificaciones han caído, de tu
lado y el mío

solo nosotros conocemos lo que
hemos sentido

en las noches donde el tiempo se
hacia letras en
secretos que

nunca jamas hemos compartido.


Ruben Mangiagli
©2014

Obra: Nostalgia,
Autor : Kora Sanchez.
Gracias por tu arte.



















El vacío de las estrofas


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De que vale quererte como te quiero sino sé quererte , porque me duele la noche de éste invierno, tu nombre agota mis manos en este abecedario sin fin que no es un poema, y el desorden de las letras me desconcierta, la prosa huye de vergüenza al no nombrarte y es la peor manera de extrañarte, esta negación continua que salta los extremos y se queda en la mitad de un adiós y la perpetuidad de un te quiero, tanto te necesito que ya no me da miedo esta soledad de diciembre que anuncia la lluvia de enero y adelanta el frío que separa mis huesos y me hace vacío entre las estrofas que hoy te debo.


Ruben Mangiagli.



76.


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He descubierto que el amor es querer al final que la persona amas no sufra nunca más, todo una vida he buscado esa respuesta, aunque sea tarde nunca lo es tanto.
RM



75.


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Las cosas malas en la vida siempre van pasar, por más empeño pongalos en que no, hacemos fuerza para evitarlas y nos quedamos quietos viendo como perdemos las buenas.


RM




El error de los días.


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Hoy es otro día sin vos
y es un error,

no hay costados en las horas
donde descansar

de una ausencia
que recorre

comisuras en mis labios
si no estas.

Parpados cansados de tiempo
que disimulan

lo que mis ojos pueden mirar
sin extrañar

en esta grieta temporal
desconocida

que destruye los relojes
sin piedad.

Mi vida que escapa y no
sé donde va,

puede que quiera estar donde
vos estas,

pero mi cuerpo ya no puede
más soportar

la carencia de tu amor que no
desconoce

mis palabras que huyen
desesperadas

de esperar y conjugar en
pasado.

Aberración de una historia que
se tenía que quedar

y se escapó por otros que nos
odiaban

por intentar ser felices más
allá

de los sueños, la distancia y la
soledad.

Ruben Mangiagli
©2104



Despertar.


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Me desperté pensando en vos,
tengo tanto que desaprender
de mi falta de razón,

es como que necesitaba me cuentes
algo nuevo que me haga
creer en Dios,

todo gira a mi alrededor
todo menos vos,

parecen agujas de un reloj
sin calendario

que saben perfectamente que hacer
pero no para que,

y nadie me dice donde voy.


Dime que no mire al sol porque no
hay ceguera sea peor que
la del amor,

y mi cuerpo no puede vomitar lo que
nos pasó,

y así estoy

sin tenerte, sin perderte, sin olvidarte,

es todo tan raro que no parezco yo, y
llueve en mi interior

en un agujero que se inunda
donde estaba mi
corazón,

y escribo tan simple que ni siquiera se
parece a un poema,

es como una mala canción de amor
hecha por error

que se olvida tirada en un cajón de
olvidos sin perdón.



Ruben Mangiagli
©2014




Sin vos.


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Tal vez todo está ya escrito, quizá el destino, no lo sé, puede que vos, puede que yo, nunca nosotros, perdidos, buscándonos o no. puede que me hayas regalado la mitad del adios y no lo quiera, o es todo mío ya, pero si no lo intento igual voy a morir, los días pasaran también, es la ventaja de haber perdido todo y no tener nada, el abismo ya no lo es, y la luna queda igual de lejos y aunque tus ojos no puedo ver, tengo tu mirada en mi memoria del bienestar, clavada en mi ser como para no extraviarme nunca más, ya no hay cuerpo que me pueda anclar sino tiene tus manos, tu caminar, ya no quiero echarte tanto de menos ni de más, porque aunque no me leas estas palabras te van a llegar.


RM


Repetición.


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Enciendo un cigarro, caliento mi café
y sigo viviendo en esta 
repetición,

escribo paseando en vos
y te respiro,

es todo tan redundante que me quedo
sin voz,

y las palabras son las
mismas

una vez, otra y otra mas.

No sé como decir te amo, te extraño y
ya no soporto
esta soledad,

¿cuantas conjugaciones tiene el verbo
amar ?

No lo sé

y sigo perdiendo mi voz.

Todo es igual, la calle, los demás, te
busco pero no estás

miles de sonrisas de cristal, gotas de
llantos en la ciudad

todas se parecen pero tu ausencia se
hace más.

Perro,
gato,
ventana,
puerta,
hola que tal,

me da lo mismo y esto no parece que
vaya a acabar,

asciendo y caigo en espiral.

Enciendo mi cigarro, caliento mi café,
abecedario sin final

que se repite en este poema que no va
a terminar jamás.


Ruben Mangiagli
©2014

La persistencia de los almanaques.


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Solemos juntar fechas en los calendarios, cumpleaños, aniversarios, que repetimos año a año, con diferente intensidad, navidades, años nuevos, somos así, necesitamos marcar los almanaques, para recordar, saludar, ser felicitados o festejar.
Pero también tenemos fechas intimas que no revelamos, que guardamos sin saber bien por qué o para quien. A veces tan grabadas que escapan a la voluntad del olvido, a los meses, estaciones y perduran en los años.
Recordamos fechas y sus momentos, extrañamente los malos y tristes con mayor frecuencia, es como si al hacerlo intentáramos exorcizarlos sin éxito una y otra vez o para no olvidar lecciones y cuidarnos, en cambio los buenos, esos que sumados dan el resultado de la felicidad son más como añoranzas de tiempos buenos, algo difuso de cuando eramos felices.
Atados a las fechas vivimos la vida, somos castigados si olvidamos alguna, y estamos pendientes por si acaso.
Pero a veces me pregunto sobre días que fueron importantes y no podemos fijar, el por qué los dejamos escapar, no recuerdo la fecha de la primera sonrisa de mis hijos o el día un beso me cortó el aliento y comencé a sentir nuevas cosas.
La solidez de los meses y sus fechas marcadas a veces pesan, es una constante que nos va contando en cuadraditos en un papel partes de nuestras vidas, cuando nacimos o nos vamos de vacaciones, el vencimiento de un pago, el momento se termina un año y pretendemos cambiar las cosas.
Por suerte a veces tenemos la negación que nos permite olvidar cuando perdimos a alguien, aunque es verdad que la perdida abarca no solo un rectángulo en un calendario pero si hay un día que marca el final y evitamos recordarlo.
Ojala llenemos la memoria de los almanaques propios con los momentos felices de cada uno hasta que tener que superponerlos, entonces en ese momento podremos decir que vivir es una experiencia inolvidable.
Yo tengo fechas preferidas, por ejemplo la más importante es el 29 de Junio, pero es intima y no voy a revelar el por qué, solo que en esa fecha se justificó todo mi largo camino al comprobar que si se puede encontrar lo que siempre se creyó era imposible exista, ese día por una vez en mi vida sentí había llegado a casa y fui feliz.


Ruben Mangiagli
©2014


Geografía de mujer.


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Mujer tierra,
mujer río,
que llevas la historia en tu piel
y en la sangre el destino.

Mujer cielo
mujer fuego,
en tus ojos descansa el paraíso
y en tus manos el delirio.

Creación de
los dioses,
para que a pesar de todo adore
tus caprichos.

Desnudas de
vestidos
llevas el alma, las sonrisas y las
miradas

y en tus manos
soy solo
un hombre, pero el elegido, al
que cuidas

como si en mí
habitara un niño de inviernos
perdidos.

Mujer compañera,
Mujer enemiga,
cómplice de juegos y espadas
de trincheras.

Poder quererte es
un privilegio,
amarte un reto y que te quedes
en mi vida

un deseo que es casi un sueño.



Ruben Mangiagli
©2014



Pesadilla.


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Gira todo sobre mí muy cerca,
y las sombras toman formas de lobos que
me alcanzan y comen de
mis piernas,

las manos se llenan de tierra y
arañan la hierba como aferrándose a una
vida que no vive y lleva
meses muerta,

me seco y mis huesos quedan
tiesos, en el mismo surco de cada uno de
los recuerdos quebrados
de mis dedos,

y sin embargo sigo arrodillado,
un clérigo quiere salvar mi alma pero no,
ella se escapa entre vómitos
de esperanzas,

me arrastro en mi esencia y no
encuentro las letras de una abecedario de
otra lengua que no conozco
y se revela,

y entre alientos que no son los
últimos escribo tu nombre para que nadie
lo lea y el mio sobre
una piedra

todo gira muy lejos sobre mi
las sombras ya partieron, tuvieron su cena
y yo me quedo solo y
soy algo

tiene miembros, cabeza y mis
ojos no despiertan porque es mejor esta
pesadilla contigo a toda
tu ausencia.





Ruben Mangiagli
©2014

Identidad.


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Llevo tantas vidas en mi que no recuerdo ya el día que nací. Puedo decir si, la época, cuando todo esto comenzó en mí.
Fue el arraigo a un nombre que me lo hizo recordar, fueron siglos atrás en el medio de la historia Victoriana, pero quien sabe de tiempo entiende que un minuto es un siglo si extrañas y un beso un momento, y las miradas décadas si el amor que te atraviesa es cierto. Los relojes no sirven en la eternidad, y así me siento, pero no quiero aburrirlos con detalles de más.
No hace mucho, fue por Febrero, que un día me empezaron a sobrar las noches a pesar yo las vivía felizmente, morí en medio de una y me desdibuje en poemas y lo que siguió fue otra vida pero de añoranzas teñidas de tristezas.
Pude prevenir todo en mis anteriores existencias, pero está vez no vi venir la maldad de la mentira, esa que una persona promete por una venganza que siempre viene por dejar de querer, y no supe que hacer, porque amigos, la mentira siempre es mas fuerte que la verdad, destruye todo, confunde y no deja pensar.
Algunos pueden verme, los que me conocen a pesar de mis tantas identidades, ven mi alma y el disfraz que se quedo pegado en mi piel y tan fuera de época que a pesar muestre quien soy, ya no puede salvar a nadie porque si no me salvan los labios de ella no me importa que toda la ciudad muera y queden para mi las farolas con las luces que de a poco se queman para que la oscuridad tenga la misericordia de borrarme de los escritos, primero las firmas, luego las estrofas y finalmente la esencia de los contenidos, para que nadie me encuentre perdido entre gatos que gastaron sus siete vidas y murciélagos que dejaron de ser ciegos para mirarse en los espejos de los que están vivos pero parecen muertos.


Ruben Mangiagli
©2014